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martes, 24 de noviembre de 2020

ZEC Monte Alduide. Entre hayas y prados.

El ZEC Monte Alduide se encuentra en una zona de transición entre la Navarra atlántica y la pirenaica haciendo frontera con Francia por el norte, situado entre los ZEC de Belate y de Roncesvalles-Selva de Irati formando prácticamente un continuo.

Esta zona de especial conservación tiene una superficie de 9028,60 ha y 100,29 km de perímetro, siendo una de las masas de hayedos más importantes de Navarra, en la que también destacan las importantes extensiones de pastizales. Los hayedos, que cubren casi 6.000 ha, se aprovechan de forma ordenada por sectores, con unos turnos de corta de 100 a 125 años. Aunque la especie predominantes es el haya, en la zona se han catalogado unas 1000 especies de flora.

El bosque de Quinto Real. Alberto Fernández Ros

Las aguas de la vertiente sur de este espacio dan lugar al río Arga, que abastece al embalse de Eugi, uno de los principales suministros de agua potable para Pamplona y su Cuenca, por donde también discurre este río.

En esta área está incluido el Enclave Natural Protegido del Hayedo de Odia de 43 ha, uno de los mejor conservados de todo Navarra. Se trata de un hayedo que no ha sido explotado en los últimos 100 años, por lo que es un ejemplo de bosque maduro, con grandes ejemplares y abundante madera muerta, tanto en pie como en el suelo.

Los collados de este espacio son un paso importante de aves migratorias. Existen buenas poblaciones de ciervos, jabalíes, gamos y corzos, y destaca la presencia de desmán del Pirineo, nutria, gato montés, marta y garduña. Además, entre las hayas se refugian murciélagos y multitud de aves, entre las que destacan los pájaros carpinteros, como el pito negro, pico picapinos y el amenazado pico dorsiblanco.

También se trata de una zona de gran importancia micológica, con más de 350 especies catalogadas. Las cuales participan en la descomposición de la madera muerta y en otros procesos biológicos.

Los prados de Sorogain. Alberto Fernández Ros

Este territorio también se conoce como Quinto Real, Kintoa o Alduide en euskera. Y recibe este nombre debido a que los vecinos de los valles de Alduides y Baigorri, en la Baja Navarra (actualmente parte de Francia), debían pagar a la Corona una cabeza de ganado por cada cinco que tuvieran pastando en la montaña. En 1856 se firmó un tratado entre el valle navarro de Erro y el francés de Baigorri para compartir sus pastos. Desde entonces se celebran en los corrales de Sorogain las tradicionales marcas de ganado, para distinguir los ejemplares de uno y otro lado de la frontera. Hoy en día la ganadería extensiva sigue siendo muy importante, con ganado vacuno de raza pirenaica, ovino de raza latxa y caballar de raza burguete.

Río Arga a su paso por la fábrica de armas de Eugi. Alberto Fernández Ros

El Bosque de Quinto Real incluye otros atractivos naturales como el monte Adi, desde donde se puede disfrutar de unas vistas con gran atractivo. Además, cuenta con un gran patrimonio histórico como son los conjuntos megalíticos, la Real Fábrica de Armas de Eugi y los diversos búnkeres dispersos por la línea fronteriza.

Espero que disfrutéis del video que he preparado de este espacio:


Autor: Alberto Fernández Ros

miércoles, 28 de marzo de 2018

Cañón Del Río Lobos

En un lugar de la provincia de Burgos, tiene sus primeras fuentes el río Lobos, las aguas que tributan al Lobos han creado su propia cuenca, ya que el río fue capaz en su momento de cruzar hacia el sur las rocas calizas de la Sierra de Cabrejas. En su tarea de pequeño pero constante escultor, el río ha tallado, con los cinceles de la erosión superficial y de la disolución química subterránea, una gran obra que recibe el nombre de Cañón de río Lobos, actualmente un espacio protegido como Parque Natural, declarado en octubre de 1985 (Decreto 115/85).
 
Pueblo de Ucero. Foto propia.  
Dentro del espacio protegido existen diferentes estratos que ofrecen al visitante una diversidad de ecosistemas difícil de encontrar con tanta variedad y con tanta proximidad.

Pasamos de unas llanuras que bordean el Cañón en las que dominan la sabina, el pino laricio y algunas aromáticas como el tomillo, a un ecosistema cercano a un río que ha erosionado durante siglos, unas rocas calizas formando caprichosas formas, incluso galerías subterráneas laberínticas.
Cañón de río Lobos. Foto propia.
 En el lugar se pueden observar plantas y animales especializados, no muy abundantes, que son capaces de sobrevivir en condiciones difíciles.
 
Castillo de Ucero. Foto propia
La civilización romana también dejó su huella en diferentes lugares del parque natural, como el canal del Ucero o el puente romano y la calzada de Hontoria del Pinar. También se puede visitar el castillo de Ucero y la Orden del Temple, que tuvo gran importancia en la zona, construyendo la ermita de San Bartolomé.

Ermita de San Bartolomé. Foto propia.


Enlace: https://www.youtube.com/watch?v=H7ovUhyIkMA

En el siguiente video os acercamos a este enclave al menos misterioso:


Por Fernando Ramón Carillo Oliver


lunes, 1 de enero de 2018

Secretos escondidos en las rocas




SECRETOS ESCONDIDOS EN LA ROCA

Esta ruta la comenzamos en la población de Checa, muy cerca de Orea. En el Parque Natural del Alto Tajo, en la provincia de Guadalajara.
Esta ruta te ayudara a descubrir los increíbles secretos que esconden las rocas. Con ayuda de los paneles descubrirás animales extinguidos, rocas traídas hasta aquí por icebergs, relieves de curiosas formas e incluso podrás presenciar la formación de nuevas rocas. Una información poco evidente, pero que con un poco de paciencia te mostrara que las rocas son como u libro abierto y guardan mucha información. La ruta consta de tres ramales que salen de la localidad de checa. Todos son muy interesantes. 

Una Roca Misteriosa

Foto: Héctor Sánchez Donat


Esta peculiar roca es un dropstone: un fragmento de roca contenido en el hielo de un iceberg. Cuando el hielo que la sostenía se derritió, la roca cayó al fondo del mar y quedo enterrada por sedimentos. Ocurrió durante la glaciación que tuvo lugar a finales del Ordovícico.

Esta parada data del Ordovícico, hace unos 500 m. de años.



Seguimos la ruta dirección a Chequilla cogiendo la carretera GU-960, a 1 kilómetro nos desviamos a la izquierda y nos toparemos con la población de Chequilla.

En el interior de la Ciudad Encantada

Foto: Héctor Sánchez Donat


El hombre siempre ha buscado los lugares más favorables para asentarse. Las formaciones rocosas de areniscas servían de murallas naturales para amortiguar los rigores climatológicos. También para defenderse de los enemigos, e incluso como plaza de toros en las fiestas patronales. Anímate a dar un paseo por esta “ciudad encantada” de roca.

Esta parada es de la edad Triásica, hace unos 250 m. de años.


Monolitos y Torreones….

Foto: Héctor Sánchez Donat


La erosión sobre las areniscas y conglomerados ha dado lugar a la formación de estos curiosos relieves desiguales. La presencia en dos direcciones de fracturación facilita la erosión diferencial, generándose un auténtico laberinto de bloques.

Esta parada es de la edad Triásica, hace unos 250 m. de años.



Volvemos a la población de Checa para dirigirnos a dos paradas más, cogiendo la pista forestal dirección a Sierra Molina.
A unos pocos cientos de metros nos encontramos con La Aguaspeña

Foto: Héctor Sánchez Donat


Un nivel subterráneo impermeable (arcillas del Keuper) impide que el agua siga infiltrándose en el subsuelo, dando lugar a surgencias y, en algunas ocasiones, a tobas. Fíjate en esta formación tobacea y veras musgos  que casi están convertidos en roca.

Esta parada es de la edad Cuaternaria, hace unos 1,8 m. de años.



Siguiendo la pista y coronar El Cubillo nos encontramos con El Polgé.

Foto: Héctor Sánchez Donat


Foto: Héctor Sánchez Donat


Los poljes constituyen uno de los relieves kársticos de mayores dimensiones. Su nombre, como el karst, provienen de los Balcanes, donde son abundantes. También reciben nombres peculiares algunos de los elementos que forman los poljes. Así, a las lagunas estacionales se les denomina izvors y al sumidero se le llama ponor.

Esta parada es de la época Cuaternaria, hace unos 1,8 m. de años.

sábado, 30 de diciembre de 2017

Un mosaico de GEOdiversidad


SIERRA DE OREA

Esta ruta recorre el extremo suroriental de la sierra de Orea. La diversidad geológica de esta zona es espectacular: enormes pedreras, caprichosos relieves labrados en areniscas, lagunas saladas, turberas activas e incluso los restos de un antiguo volcán. Un mosaico de geodiversidad cuyas rocas, colores, texturas y formas condicionan la vegetación y el paisaje, muy diferentes a los que encontramos en otros sectores del Parque Natural.


Comenzamos la ruta con una curiosidad...un RIO DE PIEDRAS..... 

Foto: Héctor Sánchez Donat

Cuando una pedrera tapiza totalmente el fondo de un estrecho valle de montaña se denomina rio de bloques. Aunque actualmente este inactivo, los bloques se movían ladera abajo por varios procesos: reptación, solifluxión y por empuje causado por la congelación del agua acumulada entre los bloques y en el lecho del barranco.

Estas formaciones datan de la época Ordovícica, hace unos 500 millones de años.



Otra formación que abunda en estas sierras son las TURBERAS….


Foto: Magia Serrana

Además del interés botánico y geomorfológico, el estudio de las turberas es importante porque permite reconstruir las condiciones climáticas del pasado: al no descomponerse totalmente la materia orgánica, en las turberas se conservan granos de polen de especies vegetales que crecieron en ellas. Identificando a que especie corresponden los granos de polen y datando los carbonatos formados en la turbera, se pueden deducir cambios de vegetación y, de manera indirecta, las condiciones ambientales de los últimos milenios.

Estas formaciones datan de la época Cuaternaria, hace uno 1,8 millones de años.




Seguimos por la pista que nos lleva al camping de Orea y a unos 2 kilómetros nos encontramos con LOS CALLEJONES DE PEÑAS RUBIAS….


Foto: Héctor Sánchez Donat


Foto: Héctor Sánchez Donat


Foto: Héctor Sánchez Donat


Las areniscas y conglomerados no constituyen un conjunto uniforme, sino que presentan líneas de debilidad que son aprovechados por los agentes erosivos. En especial del agua de escorrentía que, al circular, agranda progresivamente las fisuras hasta dar lugar a este curioso relieve residual.

Esta formación es de la época Triásica, hace unos 250 m. de años.

Foto: Héctor Sánchez Donat


Aquí se puede ver como los pastores antiguamente usaban estas formaciones para dar cobijo a los rebaños de ovejas, aprovechando el resguardo que proporcionan estas piedras.



Un VOLCAN en el Alto Tajo?
Foto: Héctor Sánchez Donat


Foto; Héctor Sánchez Donat


En estudio de las rocas volcánicas presentes en este lugar demuestra que hace 270 millones de años un pequeño volcán entro en erupción en dos ocasiones, emitiendo unas rocas llamadas dacitas y abundantes cenizas. Ejemplos parecidos pueden verse en otros lugares de la provincia, como en la Miñosa, cerca de Atienza.

El volcán data de la época Pérmica, hace unos 300 m. de años.


Todas estas paradas y muchas más se pueden visitar realizando la ruta “Arroyo del Enebral” en la localidad de Orea. Donde en el mismo centro del pueblo encontraremos carteles informativos sobre la ruta y está marcada con marcas de color verde.
Se puede realizar en coche, a pie y en bicicleta durante todo el año.

viernes, 22 de diciembre de 2017

El puntal de l´agüela.


El puntal de l´agüela.(Les Fontanelles Corbera).

Matorral bajo.
Escondido en el monte por la vegetación, encontramos yacimientos prehistóricos desde el periodo neolítico o calco lítico, hay bronce valenciano, de los iberos. El espolio entre los años 60/80 ha hecho que solo sean recuerdos, se tiene constancia de cerámica del III milenio  a.C. también restos de un asentamiento, una cueva refugio con una piedra de moler grano, modelos que aparentan ser tumbas, orientadas al norte.

Espesura de los barrancos.
Cueva.



















Este paraje formado por la unión de paisajes de fuertes pendientes junto a los barrancos del Senill, L´infern y Fontanelles, que dan el nombre al parque.
Las alturas oscilan entre los 100 y 300 metros, exceptuando los 83 de cota mínima que se localizan en la parte sur, y los 368 de cota
máxima en la parte norte, coincidiendo con uno de los picos de la Peña Roja.

Peña Roja.
Entre toda esta naturaleza espesa, llena de aliagas, lenticos, coscoja, se esconden  dos yacimientos arqueológicos, cuyos orígenes se remontan a la Edad de Bronce, se trata de “La Cova de les Ratetes” y “El puntal de l´auela” la primera  ya mencionada en este blog, pues es una de las cuevas más importantes  por ser el hábitat de algunos tipos de rata penada, como la rata de morro de herradura grande  que actualmente supera los doscientos ejemplares, siendo unas de las concentraciones más grandes de la Comunidad Valenciana.
En primavera y verano vive el murciélago de morro agudo, ya que en esta cavidad encuentran el lugar ideal para criar a sus hijos.

Caball Bernat.
Naturaleza a su aire.










La cueva tiene unas dimensiones de 2´7 de alto y 1´7 de ancho y en su interior se encontraron restos de flechas construidas con piedra así como objetos de cerámica, cerca de la cueva se ubica el Puntal de l´Agüela, un poblado prehistórico en el que se descubrieron restos arqueológicos como hojas de silex, de cobre, piedras de afilar y punzones de hueso esparcidos por tres zonas distintas, todos estos restos los podremos observar en el museo de Alzira (MUMA). 

Malla Verda.
De todo el material que apareció, el más destacado fue un ídol oculat, sin duda el más importante del yacimiento. Gracias a él se puede datar con bastante fidelidad el lugar del entierro. Este ídol está fabricado en hueso  es de carácter religioso, funerario y hace sospechar una desigualdad social.
Se piensa que estos podrían estar relacionados con la representación de una deesa femenina guardiana de la sepultura, aunque otros la desmientan.

Foto: Miguel Gómez  Sahuquillo (Arqueólogo).

Estos ídols como el de Corbera, podrían estar relacionados con las creencias divinas, en la vida en la muerte. Los ojos pintados podrían interpretar como una divinidad protectora y vigilante, también la preocupación de las cosechas o protección de la ganadería y como concepto de fecundidad.

Actualmente está prohibida la entrada, tras el paso de subida a les Fontanelles la podremos observar desde el camino.
Subimos a la cima donde nos aguardan unas vistas preciosas, nos refrescamos y continuamos la senda que nos lleva a la Malla Verda, donde cogeremos el desvío para bajar al pueblo, y con emoción esperar, que más nos cuenta este Paraje Natural Municipal de Corbera.