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martes, 22 de diciembre de 2015

DOMINGO DE PALMAS



Autor: Foto de Google


La artesanía del palmeral de Europa

Trabajar la palma blanca es un arte que se conserva en la ciudad gracias a las familias de palmereros dedicadas a entrelazar las ramas obtenidas del Palmeral de Elche, Patrimonio de la Humanidad, para transformarlas en auténticas piezas de colección. De ahí que el Domingo de Ramos ilicitano sea universal y Elche una de las ciudades por excelencia para disfrutar de una Semana Santa singular y repleta de historia.

La palma blanca obtenida por el encaperuzamiento de las palmeras, constituye el segundo pilar sobre el que descansa la singularidad de el palmeral de elche, confiriéndole carácter único en el mundo.


La palma blanca de elche es en la actualidad un producto único en el mundo, debió desarrollarse inicialmente por motivos religiosos, muchas veces de forma oculta, y de esta forma incorporada al principio del cristianismo en Elche, como elemento valioso para las celebraciones del Domingo de Ramos y diferenciador del resto de los lugares, como la misma Jerusalém, en donde a Cristo se le recibe con la Palma Verde.

El proceso de elaboración de la palma blanca es totalmente manual con un delicado trabajo que dura meses y en el que se emplean técnicas ancestrales que han ido pasando de padres a hijos durante siglos.

Los artesanos crean desde modelos más sencillos, como las palmas lisas, hasta palmas trenzadas que son auténticas joyas. Éstas se transforman en obras de arte con llamativas formas y figuras que hacen que cada palma sea única e irrepetible.

Desde hace siglos, estas palmas también se exportan a numerosos países y el Ayuntamiento de Elche regala a personalidades ilustres como el Papa, la familia Real o el presidente del Gobierno de España unas palmas que destacan por su complejidad y belleza. Algunas de estas obras de arte superan los tres metros y medio de altura y están coronadas con figuras religiosas y motivos ilicitanos.

Así, la inestimable labor de estas familias vive su momento álgido cada Domingo de Ramos que, en la ciudad de las palmeras, se vive de una forma muy especial, acudiendo cada año más de 50.000 personas a la procesión. El olor y el color de miles de ramos trenzados envuelven la Procesión de las Palmas en una Fiesta declarada de Interés Turístico Internacional desde el año 1997.
Autor: Foto de Google

Una celebración única que muestra al mundo la pasión de los ilicitanos que han sabido conservar sus tradiciones y mantener vivo el palmeral de Elche.


Es impresionante ver venir hacia ti ese "mar" de palmas blancas, aunque es una fiesta católica, vienen infinidad de gente de todos los sitios de España e incluso del extranjero. Siendo de la ciudad vivo con mas entusiasmo este especial domingo de ramos que cualquiera que venga de fuera, pero todos los años me gusta escuchar por las calles a la gente de fuera la fascinación que sienten al ver las avenidas llenas de palmas. Además de esas palmas lisas, todos los años se hace el concurso de palma, en el que cada participante, siempre de familias palmereras, escenifica fiestas, monumentos o tradiciones de Elche.

Otro dato curioso que he podido comprobar cuando salgo de viaje a otros puntos de España, es que además de verlas en elche las he podido ver en otras ciudades enganchadas a sus balcones, como por ejemplo me pasó en Segovia o Toledo, no sabía que la gente le daba tanto uso a la palma blanca fuera de elche. Fue algo que me gusto mucho ver porque se que todas esas palmas vienen de mi ciudad.

Os paso un recopilatorio de fotos de mis distintos domingos de ramos.


Autor: Ismael Lorente Palazón
Autor: Ismael Lorente Palazón
Palmera Imperial
























Autor: Ismael Lorente Palazón
Basílica de Santa María y mangrana del Misteri d'elx


























Autor: Ismael Lorente Palazón
Corona de la Virgen de la Asunción (Patrona de Elche)
Autor: Ismael Lorente Palazón






Palabras de busqueda: Tradiciones en elche, Palma blanca

http://visitelcheblog.com/tag/tradiciones/

http://www.palmablanca.com/es/empresa/ 

Enlace a pagina principal:

- Viviendo entre palmeras

miércoles, 18 de noviembre de 2015

EL CAMINO CONTINUA

Diario de un Peregrino Primitivo XIII
(Ribadiso - Pedrouzo - Santiago de Compostela; 40km)




Emprendemos la marcha en nuestro último día de Camino. Los 40kms que distan hasta Santiago nos obligan a coger ritmo de inmediato. Pronto habremos atravesado Arzúa para ir adelantando la marea de peregrinos del Francés; 3 chicos al ritmo de su padre octogenario, un matrimonio jubilado sin mochilas, un grupo de jóvenes chicas, también sin mochilas, que parecen andar de paseo, un coreano, 2 japoneses que fotografían un tractor, un grupo de adolescentes que no devuelven el saludo...

Un grupo de peregrinos pasa junto a un rebaño de vacas.

Nos detenemos en el famoso bar A Casa Verde. De sus techos cuelgan cientos de camisetas dedicadas. Su mobiliario, puertas, paredes y ventanas recogen miles de firmas de peregrinos venidos de todo el mundo.

Museo viviente del peregrino.

Mientras disfrutamos de una empanada gallega aparece nuestro grupo y rápido se unen al almuerzo. Javier no tardará en hacer unas gestiones y conseguir una ronda de chupitos del elixir amarillo más popular.

Brindis junto a la hospitalera del bar.

La alegría del grupo es contagiosas. Sin darnos cuenta estamos brindando por segunda vez. En 5 minutos entraría por la puerta la excusa para la tercera ronda, los franceses. Nuestros amigos parisinos, que recordemos iban en bus, se han arrepentido al verse arrastrados cómodamente tras 800kms de recorridos desde el 2009, por lo que se bajaron en la primera parada para terminarlo a pie.
Su llegada completa el grupo y nos obliga a celebrarlo de nuevo. Dos veces.
Con la espiritualidad que da el orujo y el anestesiamiento de las extremidades doloridas, arrancamos de nuevo, ahora los 4, rumbo al final del Camino.

Bar A Casa Verde.

Rodeamos el aeropuerto deteniéndonos solo a comer, antes de remontar el Monte do Gozo. Al paso junto al monumento conmemorativa de la visita del Papa Juan Pablo II, un autobús espera paciente el regreso de docenas de turistas. Pero ya no hay tiempo para visitas, el sol ya se mece en el horizonte, queda poco más de una hora para la misa y 4 km nos separan de la catedral.

Monumento en el Monte do Gozo.

A medida que nos adentramos en una ciudad efervescente, el ocaso se nos echa encima anunciando paradójicamente que el día, al igual que nuestro viaje, toca su fin.

El sol se posa tras la ciudad de Santiago.

Enfilamos por la calle Rúa de San Bieito deseosos de dar marcha atrás, de poder relentizar el tiempo para que esta experiencia no acabe, pero únicamente podremos retenerlo en nuestra memoria, cada paso resulta ya parte del pasado así que solo nos queda por vivir el final, el cual también forma parte del Camino.

Catedral de Santiago de Compostela.

La plaza del Obradoiro, vacía, serena, aguarda nuestra llegada. No hay vítores, ni fiesta, nadie nos espera, los aplausos solo están en nuestro interior. La sensación, comparable al terminar la lectura de un buen libro, ese viaje imaginario que nos deja un extraño desasosiego por haber formado parte de algo que has hecho parte de ti y que ahora termina y ante lo que debes reponerte de inmediato para seguir tu camino.

Algunos peregrinos observan la catedral, plaza del Obradoiro.

El aforo de la catedral está completo. Por la megafonía se ruega silencio y se recuerda la prohibición de realizar fotografías y videos. Al comienzo de la ceremonia una monja intenta animar al público con el canto de unos salmos con escasa participación. La misa transcurre entre tonos de wasap, conversaciones y las indicaciones del personal de seguridad que intenta poner orden.
Llegado el momento álgido, en que el botafumeiro vuela sobre nosotros, cientos de pantallas brillan ante nosotros mientras captan toda la secuencia. Los ausentes valores. 

Botafumeiro colgado antes de la ceremonia.

Ya de noche cerrada visitamos una pequeña tasca de clientela local, sin luminosos en la fachada ni gente pescándote en la puerta con una carta llena de fotografías plastificada en la mano. 

Licor café (producto típico gallego)

A cada minuto estamos un minuto más cerca de acabar la aventura. Los más duro una vez más será tener que despedirte de la gente que has querido durante el viaje y que no sabes si volverás a ver jamás. 

Vista trasera de la Catedral.

La Plaza de las Platerías reluce mágica envuelta de históricos edificios e iluminada por una luz amarillenta que es atenuada por la bruma. Con el adiós a nuestros amigo cerramos un viaje excitante, exigente, enriquecedor y en general maravilloso que hoy termina aquí, a los pies de la hermosa Catedral de Santiago de a Compostela.

***



- Un Camino se acaba, pero el recorrido continúa.

lunes, 16 de noviembre de 2015

PORCO SALVAJE

Diario de un Peregrino Primitivo XII
(San Román de Retorta - Melide - Riveriso; 38,6 kms)



Una extraña sensación de repetición me ha abordado en las últimas etapas. Los tramos por carretera parecen ser todos iguales y van perdiendo el encanto de lo salvaje de los días anteriores.

Ayer estuvimos analizando la situación de nuestra llegada a Santiago y el regreso a casa que, inevitablemente es próximo, y al parecer la misa en la cual ponen en funcionamiento el botafumeiro es la de los viernes a las 19:30. Nuestra llegada está programada para el sábado perdiéndonos el evento.

Como objetivo y a modo de incentivo nos hemos propuestos realizar 3 etapas en 2 días y poder ver en directo el funcionamiento de tan antiguo mecanismo. Este nuevo plan nos obliga a forzar la marcha.

Nos levantamos temprano. Al cruzar el umbral de la puerta nos sorprende una frescura salvaje. Rodeados de un denso bosque inundado de una espesa niebla. Una imagen helada, estática, perturbada únicamente por el repiqueteo de las gotas que se precipitan de las hojas al mecer una suave y fría brisa.

El sonido de nuestros pasos avanzando a toda velocidad por un sendero empapado de rocío y el graznido de alguna corneja que pone los pelos de punta, recuerdan a alguna escena de terror.

Lentamente la bruma se va disipando a medida que ascendemos y descendemos por los resbaladizos caminos. Al paso por casonas y ganaderías encontramos a los lugareños atareados con el tractor, la paja y las vacas. Me entretengo pensando lo curioso de como nuestras existencias se cruzan coincidiendo en el espacio y el tiempo durante unos segundo.


Ni un solo bar hasta Melide donde poder descansar, es el encanto de Primitivo. De este modo entramos en la ciudad de pulpo completamente agotados y doloridos. 27kms en 5h 30min sin pausa.


Casa Ezequiel o A Garnacha, las dos casas del pulpo. La duda se resuelve cuando encontramos a nuestro grupo en A Garnacha. Pulpo, oreja y cachelos (patata), todo muy bien guisado, aunque la cercanía del Primitivo ya se ha perdido. Estamos en la unión con el Camino Francés y esto es ya otro mundo, en que la población local saca tajada y los peregrinos no se saludan entre si. Más de 240.000 peregrinos en 2014 (65% extranjeros) son cifras que asustan, aunque menos de 9000 por el Primitivo.


Gustave y Claire también se han propuesto llegar a la misa del viernes pero sus lesiones se lo están poniendo complicado así que tienen previsto adelantar una etapa en bus.


Nosotros continuaremos hasta Rivadiso y su genial albergue, antiguo hospital de peregrinos totalmente restaurado que bien podría pasar por un resort rural junto a un campo de golf. Pero no, se encuentra encauzado en un bosque de rivera junto al río Iso.


La cena, siempre hilarante, junto a Jorge, Jose Manuel, Juan Antonio, Jose Carballiño y Juan Javier, en nuestra última reunión al rededor de la mesa.

Y como dice la frase, no recordaremos qué contaron, no recordaremos de qué nos reímos, no sabremos si hacía frío o calor, ni tan siquiera qué fue lo que cenamos, pero de ningún modo olvidaremos cómo nos hicieron sentir.
  
***

Hay que estar preparados para las despedidas. Muchas veces e oído decir aquello del que no quiere volver a tener mascotas por no tener que verlas marchar. Todo en la vida tiene un final. Con esta filosofía no emprenderíamos nunca ningún camino. Así que la respuesta es siempre la misma, sí, arriésgate, emprende, conoce, comparte, no tengas miedo a perder o a la despedida, pues en ti quedan la experiencia, el recuerdo, las sensaciones y el sentimiento de lo vivido que pagan la pena con creces.




.Jose Alemany

jueves, 12 de noviembre de 2015

CRIPTOPRECIPITACIÓN

Diario de un Peregrino Primitivo XI
Lugo - San Román de Retorta; 19kms

La niebla persiste. Lugo se encuentra inmersa en un mar de nubes que ofrecen un ambiente espectacular.

La etapa de hoy es corta así que, tras el esfuerzo de ayer, nos lo tomaremos con calma.


Cruzamos el Puente norte de salida de la ciudad, sobre el caudaloso río Miño. En escasos 2 kilómetros nos encontramos atravesando bosques de robles goteantes de humedad.

La criptoprecipitación es la lluvia horizontal, es decir, aquella causada por la niebla y el rocía. Esta humedad es tan potente que condensa en la vegetación y puede llegar a formar auténticos charcos en el suelo. Muchas zonas, sobretodo del norte, pueden acumular en un mes mas precipitaciones mediante este fenómeno que por la propia lluvia. De ahí su gran importancia en el verdor que recubre cada piedra, cada árbol y cada elemento del paisaje.

El ambiente grisáceo y la marcha tranquila predisponen la aparición de la melancolía. El final del este Camino no anda lejos...

Pausa. Nuestros amigos franceses se encuentran hablando con un operario municipal de un pequeño lugar. Pronto se entusiasma también con nosotros compartiendo sus conocimientos sobre el lugar. "No hay un sitio en Lugo que Juan de Muxa no haya pisado", a lo que siguen varios ejemplos de lugares inimaginados y sitios increíbles que recorren acantilados que rozan los cielos o cumbres donde siempre es invierno.

El entusiasmo es pegadizo y pronto recobramos el espíritu que la niebla aletargó.



Un señor de unas 7 décadas o más, trocea un enorme tronco usándose de una pesada hacha. Nuestro habitual y enérgico "Buenos días" despierta en él la simpatía y se acerca presuroso para ofrecernos unas manzanas que penden de las ramas de sus árboles. Es otra de las constantes del Camino. Los paisanos se suelen alegrar de tu presencia, incluso muchos detienen tu marcha para poder cruzar unas palabras con el peregrino, interesados por su procedencia o destino.



A la hora de comer nos encontramos en un pequeño bar de San Román. La dueña, camarera y tendera, nos aprovisiona de viandas para la comida.



Encontramos un pequeño albergue a 800 metros (las fotos no invitan al optimismo). Grata es la sorpresa cuando el hospitalero, que se encontraba dentro de su coche pasando las horas muertas, nos abrió la puerta.

Una vieja casa tipo refugio totalmente restaurada, con una cocinita nueva y dos estancias separadas con 3 literas cada una. Como en una casa rural (por 6€ la noche) nos montamos un picnic al sol en medio de la montaña, rodeados de silencio y miles de árboles.

Una agradable tarde en el bar y por la noche una sesión de cine improvisada, en cartel "The Way" (El Camino). Esta peli trata sobre un padre cuyo hijo muere en el Camino. Ahora éste terminará el viaje que comenzó su hijo.


No se puede pedir más. No lo haría aunque el día me hubiese regalado tan solo un 1% de lo que me ha dado hoy.

***

Las grandes cosas comienzas con sueños pequeños.




.Jose Alemany

miércoles, 11 de noviembre de 2015

48.000 PASOS A LUGO

Diario de un Peregrino Primitivo X
(O Cádavo - Lugo; 31kms)


Lucus Augusti, Lugo, es la Capital del Camino Primitivo. Oviedo-Lugo-Santiago son las grandes ciudades que tenemos oportunidad de visitar. Aunque cada una con su encanto particular, ésta me merece un especial interés por un elemento patrimonial que ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad. Sí, me refiero espectacular muralla.


Este impresionante muro digno de visitar fue erigido por los romanos hace aproximadamente 2000 años. Más de 2100 metros encierran el casco antiguo entre muros rocas de entre 4 y 7 metros de grosos.

Cuando el Peregrino llegaba a la ciudad quedaba impresionado ante la opulencia de dichas paredes. Hoy en día, aunque el impacto es más estético, resulta casi tan admirable.

La mañana es la más fría hasta la fecha. El raso de la noche da paso a mañanas de una humedad penetrante.

La niebla levita sobre los campos. Algún rayo de sol consigue colarse anunciando el buen tiempo.

El camino es largo, pero el entumecimiento de los primeros pasos relentiza  la marcha.
Una cierva y su cría nos salen cautelosas al paso. Pocos segundos después desaparecen brincando entre la vegetación.

Los kilómetros se suceden en suaves pendientes que recorren las tierras gallegas.


El Camino Primitivo comienza a coger impulso. Pasamos junto a una estupenda área de descanso. Han habilitado un techado de madera donde disponemos de fregadero, microondas y horno, mesas y sillas sin necesidad de consumir. Además, máquinas expendedoras de bebidas, aperitivos, bocatas, platos precocinados y hasta recuerdos. Todo a muy buen precio. La gente de la zona comienza a ver el potencial de esta variante.


Unos kilómetros más adelante encontramos otra que, aunque mucho más rústica, tiene futbolín, fruta y hamacas. Una hamaca en el Camino es muy tentadora así que nos detuvimos a comer.

Los últimos kilómetros resultan agotadores. El cansancio acumulado es una lastra que pesa en nuestras botas cómo el barro de sus suelas.
El caos de la ciudad, que aunque tranquila, está perturbando nuestra serenidad y nos invita a salir huyendo. De vuelta al monte, al camino.

Todo cambia al cruzar la Puerta Toledana. Los gruesos muros defensivos aparcan el tráfico rodado en el exterior. El ambiente es vivo, de júbilo. La gente camina de un lugar para otro, conversando, comprando en los negocios. El centro exhibe su salud en una estampa Dickensniana, mil detalles que configuran la ciudad.

El hospitalero, un señor que bien podría pasar por enterrador, nos atiende y nos indica las estrictas normas del albergue. Las "instrucciones" las encuentro bajo la litera de arriba de mi cama: "si quieres salir hasta la hora que te de la gana, deja abierta una ventana, luego solo tienes que empujar". Así que con esas nos vamos a cenar.

El paseo nocturno por la ciudad nos sorprende con una espesísima niebla que la envuelve en un halo de misterio y belleza.

Y con esta sensación, en la que las nubes velan los edificios y nos trasladan a su momento de esplendor, nos despedimos de esta magnífica ciudad.

***

Por largo que sea el camino...




.Jose Alemany

martes, 10 de noviembre de 2015

A buen tiempo, buena cara.

Diario de un Peregrino Primitivo IX
(Fonsagrada - O Cadavo; 25kms)

Un manto de nubes que persistirá, como un suelo algodonoso entre montañas, durante toda la mañana nos invita a un suave paseo de 25kms. El sol asoma lentamente. La humedad del alba nos embriaga.


El lento caminar me permite rememorar momentos, disfrutar del tiempo, del vivo color de los petirrojos que nos acompañan saltarines entre las zarzas.



Nos dedicamos a disfrutar. Observamos cada piedra, los hongos que adornan el camino, los arboles y su corte. Paisajes, pueblos, paisanos, ganado, fuentes y riachuelos, todo prescindible en el paisaje pero no por ello menos importante.

Me pierdo identificando árboles. Atravesamos bosques de pinos silvestres con sus copas encendidas (Pinus silvestris), pinos de monterrey y sus deformes piñas (Pinus radiata), castaños que atacan con sus espinosos frutos (Castanea sativa).

Observo reforestaciones de eucalipto que adornan con ese verde tan particular (Eucalyptus spp.).

Junto a una pequeña ermita o un cementerio, un gran y longevo tejo (Taxus baccata).


En el sotobosque, un emblema navideño, el acebo (Ilex aquifolium) junto a algún arranclán ya sin sus venenosos frutos (Frangula alnus spp. alnus).



En los márgenes las varas casi desnudas de abedules que nos ayudan a agarrarnos en alguna subida (Betula pubescens).


Pasan las horas hasta que llegamos a nuestro momento, la comida!.
En el bar Cada Miranda en A Lastra. De primero lentejas, pero que lentejas... De segundo, tercero y cuarto, patatas fritas cortadas a mano, costillas, churrasco y ensalada mixta y pan, pan. Postre, tarta o fruta regado con un más que generoso chorro de Cointroau por el propietario y cafés. 9€. Sí, 9€.

Seguimos, a paso más lento si cabe. Llegando al final del camino y Gustave encuentra nuestra cena.

Un enooooorme Boletus edulis.
Llegamos a nuestro albergue en el que estamos solo los 4.

Compramos lo necesario en el super y nos regalan aceite de oliva en el bar.
Unos estupendos espaguetis al suave sabor del boletus. Y de postre, plátano con chocolate, ahí es nada...


Un día más agradecemos los frutos de la naturaleza antes de que acabe este maravilloso día en el Camino de Santiago.

***

Aprovecha algún momento libre para volver a conectar.



.Jose Alemany