domingo, 17 de marzo de 2019

La esperanza no se pierde. Le Lince Ibérico campea por la Comunidad Valenciana.

No llega a 3 años cuando desde la Universidad Cardenal Herrera CEU y la EFA "La Malvesía" se constituía el Grupo Lince Ibérico Comunidad Valenciana, este grupo pretendía trabajar en dos líneas de cara a la recuperación de está especie en las tierras valenciana, una de las especies más emblemáticas de la Iberia. 

https://espacios-naturales.blogspot.com/2016/07/grupo-lince-iberico-comunidad.html

Esta andadura no ha sido fácil, lo hemos intentado todo pero el cansancio del camino y los pocos apoyos ofrecidos hizo que el grupo nutrido de voluntarios poco a poca fuera disminuyendo y quedando hasta en el olvido, muchas veces quien tiene que allanar el camino te pone los obstáculos.
Imagen de Birding Tarifa
Ahora estamos de enhorabuena, se hicieron diversos campo de trabajo con voluntarios y se señalaron algunas zonas que podrían ser elegidas por el proyecto Iberlince para la suelta de ejemplares de los que se han criado en cautividad (tal como se ha realizado en otras regiones de España y Portugal), algunos ayuntamientos en su momento nos apoyaron y la suerte nos sonríe ya que Villena fue uno de ello, la asociación Salvatierra y el propio Ayuntamiento para empezar a realizar acciones de sensibilización en el municipio. Hubiéramos adelantado 3 años....

Bueno, lo tenemos aquí, es el momento que intervenga la gestión, una gestión que como ya indicamos en su momento debería ir más allá que la puramente técnica, una gestión que debe contar con todos los agentes implicados en los territorios y reactivar el plan presentado por este grupo hace 3 años, ya que se ha demostrad que es posible.


  • Facebook: https://www.facebook.com/grupolinceibericoc
  • Twitter:@LinceIbericoCV



  • Y ahora que ha pasado, pero que ha pasados desde el 4 de enero cuando se hizo la primera foto en Villena?, al menos 2 meses y medio y el Lince sigue entre nosotros y por las noticias ya campea por la provincia de Valencia. Desde el Grupo Lince Ibérico de la Comunidad Valenciana nos gustaría volver a activar los protocolos de selección de las zonas com probabilidad de presencia de la especie y además trabajar en las tareas de sensibilización de la población local.

    Seguiremos con la esperanza puesta en que se quede entre nosotros el Lince Ibérico. 

    Ver imágenes tomadas en la cámara de fototrampeo emitidas por la televisión autonómica. A Punt.
    Y al menos un medio se acuerda de nuestro trabajo:


    Fede Llorca

    lunes, 11 de marzo de 2019

    LA HISTORIA DE UN BOSQUE

    En este post quiero reconocer la infinidad de hechos históricos que sucedieron en la Vallesa. En este Parque Natural podemos viajar de la Edad de Bronce a la Guerra Civil española. Este recorrido histórico nos obliga a reconocer que debemos entre todos mejorar su protección y potenciarlo para un mayor disfrute de la ciudadanía con multitud de rutas y senderos para todo tipo de visitantes. Los diferentes parajes que nos ofrece son los siguientes:

    • LLOMA DE BETXÍ

    Esta zona ofrece a los visitantes la oportunidad de conocer un asentamiento de la Edad de Bronce, el yacimiento de la Lloma de Betxí ubicado a poca distancia del río Túria, de hace más de cinco mil años, por el 3700 a. C. Su ubicación parece estar relacionada con la explotación de tierras circundantes, aptas para el cultivo de los cereales y próximas a un curso de agua estable. Es conocido desde 1928 y ha sido excavado por el Servicio de Investigación Prehistórica (SIP), de la Diputación de Valencia. 



    En su entorno se encuentran una serie de poblados pequeños como por ejemplo la Llometa del Tio Figuetes, Ermita de Montiel, L ́Alteret, Els Carassols, El alto de los Castillejos o El Gargao, caseríos o aldeas parecidas a la Lloma. Su excelente estado de conservación de sus ajuares domésticos y restos arquitectónicos ha proporcionado interesantes datos sobre las técnicas constructivas. También aparecieron dos enterramientos humanos: un individuo senil junto al esqueleto de un pequeño cánido, y otro en posición fetal.



    • CINTURÓN DE TRINCHERAS DE LA GUERRA CIVIL

    Este paraje nos permite conocer construcciones características que constituían un centro de resistencia. Fueron parte de la desesperada defensa de la república. Son el doloroso e inerte legado de la guerra civil 1936-39.




    Un espacio de reflexión y encuentro en un medio de gran valor medioambiental, un patrimonio histórico que es necesario conservar. Incluido en el catálogo de bienes y espacios protegidos de Paterna en el 2015 como Bien de Relevancia Local (BRL). El bosque ha conservado entre sus pinos la red de trincheras y búnkeres que construyó el ejército republicano para detener a las tropas franquistas en sus ataques a Valencia en 1938. Destacar que están hechas de hormigón para su construcción, cuando lo habitual era usar piedra seca. Había más restos de trincheras y fortificaciones, pero han ido desapareciendo por la urbanización creciente, por la actividad agrícola e industrial. También podemos encontrar por otra zona de Paterna cercana al itinerario, La Mola, con restos de trincheras, aunque en un peor estado de conservación y el denominado “Paredón de España” donde se estima que fueron fusilados cerca de 2000 republicanos y aún hoy se pueden contemplar los agujeros de las balas.



    • EL AZUD

    El azud de la Real Acequia de Moncada (RAM) está considerado bien de interés cultural (BIC). Su emplazamiento se remonta al momento del diseño de Acequia madre de Moncada, en época medieval islámica, si bien la obra que hoy en día se ve es del s. XVI, en cuanto a las gradas del Azud, la sillería de la almenara y los arcos de la entrada a la acequia, con evidentes y sucesivas reparaciones materiales a lo largo de los siglos posteriores. Así, las compuertas y la caseta son posteriores a la riada de 1.957. El conjunto del Azud se encuentra en bastante buen estado a pesar del paso de los siglos. Continúa siendo un Azud en funcionamiento para captar el agua de riego del sistema hidráulico de la Real Acequia de Moncada, siendo propiedad de dicha comunidad de regantes.



    ESPACIOS PROTEGIDOS QUE ENCIERRAN BELLEZAS

    La variabilidad del clima mediterráneo, unida a la complejidad del territorio y a la historia de los usos del suelo, nos permite considerar los distintos tipos de paisaje como una respuesta a las condiciones de un medio fluctuante, en ocasiones marcadamente impredecible.



    El ámbito orográfico en el que se encuentra nos permite pasar de un espacio estrictamente llano en la llanura aluvial a un relieve de suaves ondulaciones atravesadas por barrancos que alivian el agua de escorrentía hacia el río Túria.



    El tramo de río Túria englobado dentro del Parque Natural tiene una longitud de 35 km y actúa como eje vertebrador del mismo al tiempo que como corredor biológico.



    • PAISAJE FORESTAL

    Corresponde principalmente con la zona conocida como bosque de La Vallesa. Predominan masas arbóreas de pino carrasco de alta densidad, que lindan con masa de matorral de densidad media, provocando un contraste cromático no muy pronunciado, manteniéndose en las tonalidades verde-grisáceas.

    El embalse de La Vallesa, situado en el interior de la zona boscosa, introduce en el paisaje un aumento de la diversidad, al aparecer vegetación relacionada con la presencia de agua, así como fauna asociada.

    Insertas en esta masa forestal podemos encontrar campos de cultivo de cítricos que contrastan con la vegetación forestal colindante.




    • PAISAJE AGRÍCOLA

    El uso agrícola ya se le daba desde hace siglos. Las explotaciones agrícolas, ecosistemas fuertemente antropizados situados junto al río, se caracteriza por una estructura en forma de mosaico formada por parcelas bien definidas y fraccionadas por los caminos parcelarios. Las parcelas presentan un intenso contrate cromático según el tipo de cultivo al que se dediquen y representan una extensa superficie destinada sobre todo al cultivo de regadío, fundamentalmente de cítricos y hortalizas y en menor medida al cultivo de secano (algarrobo, almendro, olivo...), estos situados más hacia la parte Norte, s caracterizan por su homogeneidad y estructura en mosaico. No se aprecian grandes contrastes, predominando las tonalidades marrones punteadas por la regular distribución de las plantaciones. Los límites de las parcelas son definidos por la diferente alineación de los cultivos presentes en ellas.
    El mayor interés de estos ambientes reside en los valores didáctico-culturales asociados a los mismos y que permiten incrementar las posibilidades de recursos a la economía rural.




    • ZONA HÚMEDA DEL EMBALSE DE LA VALLESA

    Declarado espacio protegido por Acuerdo de 10 de septiembre de 2.002, del Gobierno Valenciano por el que se aprobó el Catálogo de Zonas Húmedas de la Comunitat Valenciana.

    Durante años hubo cierta flexibilidad para poder acceder a la propiedad, pero desde la declaración de Parque Natural la negativa era rotunda. En la actualidad la Conselleria de Medio Ambiente logró un convenio con la familia aristocrática para poder participar en visitas oficiales, guiadas y

    organizadas en grupos reducidos de vecinos y descubrir parajes como el lago y el puente de acceso.


    Este es un embalse artificial, de fluctuación escasa, construído para suplir el déficit de agua de los cultivos de cítricos en los periodos secos, que ocupa una extensión de 6,2 Ha y se sitúa entre los municipios de Paterna y Riba-Roja del Túria. Se encuentra situado en un entorno de bosque y máquia mediterránea, destacando la calidad paisajística en un ámbito metropolitano, en los márgenes del

    embalse aparecen comunidades helofíticas como los carrizales (Phragmition), aunque poco desarrollados debido a la fuerte eutrofización de las aguas. Ésta da lugar a que durante los meses de verano se cree una densa capa de lenteja de agua (Lemna gibba).



    • BOSQUE DE RIBERA

    El río Túria constituye el límite Suroeste del municipio. El cauce tiene forma sinuosa y esta presencia de agua condiciona el tipo de vegetación existente, que conforma un paisaje homogéneo en el que podemos destacar su naturalidad y dinamismo. El río y su ribera son percibidos como un conjunto que adquiere una tonalidad verde uniforme en todo su recorrido por el municipio, con bordes bien definidos.


    •  PAISAJE ANTRÓPICO


    La característica principal de esta zona es el predominio del componente antrópico. Podemos diferenciar entre las zonas residenciales y las industriales.
    Entre las zonas residenciales encontramos diferencias en cuanto al tipo de edificaciones por las diferencias de paisaje que generan, pudiendo diferenciarse entre el casco urbano y otras zonas residenciales como La Cañada. En los sectores industriales también encontramos diferencias entre las zonas más tradicionales y las más innovadoras, aunque en ambos casos predominan las naves rectangulares de baja altura distribuidas de forma más o menos alineada.



    • USO RECREATIVO

    El uso recreativo y de esparcimiento que ofrece el término municipal es diverso, destacando los recorridos a pie, las rutas en bicicleta, otras actividades deportivas o las visitas a diversos puntos emblemáticos como el embalse de La Vallesa.
    El principal uso recreativo se centra a lo largo del cauce y la ribera del río Túria, siendo las principales actividades deportivas, BTT, atletismo, senderismo y pesca.




    Durante el 2007, el proyecto denominado “Restauración Medioambiental del bajo Túria. Parque fluvial del río Túria”, contempla la creación de una senda peatonal y bicicleta de más de 27 km, desde Vilamarxant hasta Quart de Poblet, pasando por Paterna donde se han construido cinco pasarelas, un mirador situado en el paraje de Despeñaperros y un observatorio de avifauna. Estas pasarelas servirán de acceso al área recreativa de Manises, la cual dispone de paelleros, bancos, mesas, papeleras.

    LA RIQUEZA VIVA DEL PARQUE NATURAL DE LA VALLESA

    Debido a la variedad de ecosistemas vinculados a la humedad de la zona, con un importante déficit hídrico en la época estival y por desgracia por la incidencia del fuego, las especies vegetales en el área son:

    • Perennifolias (conservan su follaje durante todo el año) 
    • Esclerófilas (que tienen las hojas duras y adaptadas a la sequía) 
    • Especies rebrotadoras como la coscoja Quercus Coccifera o el lentisco Pistacia lentiscus 
    • Especies resistentes al fuego y tienen una elevada capacidad de germinar tras el incendio, como el pino carrasco Pinus Halepensis
    • Especies climatófilas como los pinos y carrascas que deben su desarrollo principalmente a la temperatura y a las lluvias frente a otras especies que deben su desarrollo a la humedad del suelo. 







    La flora potencial del bosque es la carrasca como muestran las bellotas encontradas, el pino se ha impuesto por la influencia humana y del tiempo, el pino carrasco encabeza la lista de la flora actual junto con el margalló (palmito), boletus, romero y la albaida sedosa Anthyllis lagascana (único lugar del mundo donde se cruza junto con otras dos variantes), el rabet de gat Sideritis juryi, el timó mascle (Teucrium aedetatum) o la albaida de espiga fina (Anthyllis terniflora) así como otras especies raras o amenazadas: Urginea undulata caeculi, Gypsophila pilosa especies endémicas valencianas de la zona.


    Existe una Orden de la Conselleria de Agricultura y Pesca sobre protección de especies endémicas o amenazas, establece la prohibición de recolección, tala y desenraizamiento de las plantas así como la utilización de sus partes y semillas y su comercialización, sin perjuicio de lo que se indica en esta Orden, excepcionalmente la Dirección General de Desarrollo Agrario podrá autorizar la recogida y el uso de algunas plantas que figuran o de alguna de sus partes cuando se persiga una finalidad científica, educativa o conservacionista.


    Encontramos una diversidad botánica agrupándose en las distintas especies en función del ambiente en el que se encuentre como:

    • VEGETACIÓN DE RIBERA

    Encuentran su máximo representante en la ribera del río Túria. Las formaciones propias de los barrancos se corresponden con comunidades de adelfas (Nerium oleander) con zarzamoras (Rubus sp.). En la ribera del río Túria, el bosque de galería se ha visto menguado, ocupando su lugar extensos cañaverales. Se trata de un cañar mixto con inclusiones de bosques de galería, encontrando especies
    tales como la caña (Arundo donax), álamo negro (Populus nigra), chopo canadiense (Populus x canadensis), etc. Adelfas, zarzamoras, cañaverales, álamo negro, chopos, sauces.

    • FORMACIONES DE MATORRAL

    Donde predomina la coscoja, lentisco en su desarrollo inicial, presentando como especies más representativas, rubia brava (Rubia peregrina) o el romero bruguera (Erica multiflora). En la zona de la Vallesa aparece un mosaico de matorrales que se encuentran en diferentes etapas de regresión, siendo frecuente la existencia de tomillares con presencia de tomillo (Thymus vulgaaris), aulaga(Genista scorpius), romero y palmito (Chamaerops humilis), matorral, vegetación ruderal, y arvense, zamarrilla- rabo de gato.




    • MASA BOSCOSA

    Encontramos una masa boscosa de pinar donde predomina el Pinus Halepensisacompañado de otras especies como el romero Rosmarinus officinalis, la coscoja, el lentisco. La principal representación de este tipo de vegetación las encontramos en las zonas más accidentadas de La Vallesa, reservándose las más llanas al cultivo agrícola

    La biodiversidad de La Vallesa se completa con la fauna que conforman las comunidades adaptadas a las zonas de matorral, pinares, campos de cultivo, riberas, y entorno urbanizado. En esta última zona, y concretamente la zona de La Cañada, existe una alta concentración de ardillas, lo que está suponiendo molestias a una parte de los vecinos. Completándose con el lirón careto, el conejo, erizos europeos y morunos, zorros, jinetas, urracas, liebre ibérica, gato montés, verdecillo, jilguero, sapo partero o incluso jabalíes.

    El PORN del Parque Natural del Túria establece que las intervenciones sobre las masas forestales se realizarán entre los meses de agosto y febrero, ambos inclusive, para evitar molestias en las comunidades de aves. 
    En el municipio existe un único coto de caza, denominado “Vallesa de Mandor” (V-10.256), situado en la zona Oeste de La Vallesa, compartido con el término de Riba-Roja del Túria, ocupando una superficie de 285 Ha. Este es un coto de caza menor, y las especies cinegéticas que encontramos son principalmente: conejo (Oryctolagus cuniculus), paloma torcaz (Columba palumbus), urraca (Pica pica), perdiz (Alectoris rufa), estornino (Sturnus vulgaris), zorzal (Turdus sp.)

    La Vallesa, a quince minutos de la ciudad.

    El bosque de La Vallesa es un espacio natural protegido desde el 2006, al cual le dieron la máxima figura de protección posible según la legislación autonómica, que es la de Parque Natural. La idea surgió de la sociedad civil hace una década, de las asociaciones de vecinos, colectivos ecologistas y ciudadanos, que empezaron agrupados en una coordinadora para defender dicho bosque, tras el gran incendio del 94 y acabaron levantando vista.
    Se encuentra dentro del Parque Natural del Túria, declarado mediante el Decreto 43/2.007, del 13 de abril y cuyo Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) se aprobó en abril del 2.007 a través del Decreto del Consell de la Generalitat.


    La zona de la que os quiero hablar se encuentra en el municipio de Paterna, tiene una delimitación de 1500 Ha, está situada en la provincia de Valencia, concretamente en la comarca de L´Horta, en la margen izquierda del río Túria a 5,2 km de la ciudad de Valencia, limita al Norte con Bétera y Godella, al Este con Burjasot y Valencia, al Sur con Quart de Poblet y Manises y al Oeste con Riba- Roja del Túria, L’Eliana y San Antonio de Benagéber.

    El principal uso del suelo que se extiende en la mayor parte del paraje es para uso agrícola, siendo los principales cultivos los cítricos y las hortalizas. Todo esto le confiere un alto valor por sus riquezas en términos de biodiversidad y valores tradicionales, y, además, gracias a la agricultura, al paso del río Túria, la zona boscosa y el humedal de La Vallesa que recoge las aguas de los barrancos y acequias más próximas, hacen que la calidad del aire no sea mala y contenga muy bajas las concentraciones de contaminantes. El bosque albergó durante años otras especies invasoras como los chumberos, algarrobos o almendros, debido a la importante actividad agrícola del siglo XVII, mientras que en el XVIII la masa forestal se vio afectada por la industria maderera. Afortunadamente, en el XIX la actividad humana abandonó los recursos tradicionales, permitiendo la recuperación progresiva del bosque y, con ello, el aumento de los incendios.



    Es una joya medioambiental a tan sólo quince minutos de la ciudad, con multitud de rutas y senderos para todo tipo de visitantes. Es un enclave de gran diversidad ecológica y paisajística, muy bien conservado y limpio, algo que me resultó sorprendente dada la presión urbanística que le rodea. Es un nexo de unión entre la civilización y la naturaleza.
    El bosque de La Vallesa cuenta con un alto valor arqueológico e histórico, tanto es así, que es considerado Patrimonio Natural. El bosque contiene un yacimiento del Mioceno marino con cerca de 60 especies determinadas de foraminíferos (organismos unicelulares que viven en el mar), moluscos y crustáceos que nos indican la presencia de mar en la zona, además del poblado de la Edad de Bronce, La Lloma de Betxí, una red de trincheras y fortificaciones de la guerra civil. También se puede visitar el Mirador de la Reina, desde donde se pueden observar los aprovechamientos hidráulicos que se le han realizado al río Túria, como el azud de la acequia de Moncada.

    Cada vez que voy por estos sitios me siento como si me hubiera desplazado a unos cuantos kilómetros de Valencia y estoy a tan sólo diez kilómetros, esto me hace disfrutarlo mucho más.
    Entre todos tenemos que mejorar su protección y potenciarlo para un mayor disfrute de la ciudadanía.


    Gran parte de su extensión es de propiedad privada, de la familia Trénor, una de las familias más conocidas en la burguesía valenciana. Dicha familia es la propietaria de la mayor parte del bosque de La Vallesa desde finales del siglo XIX. Durante años hubo cierta flexibilidad para poder acceder a la propiedad, pero actualmente desde la declaración de Parque Natural la negativa fue rotunda. En la actualidad la Conselleria de Medio Ambiente logró un convenio con la familia aristocrática para poder participar en visitas oficiales guiadas y organizadas en grupos reducidos de vecinos y descubrir parajes, como el lago y el puente de acceso.
    Entre los integrantes de esta familia la persona que más se preocupó y trabajó por estas tierras fue Enrique Trénor Montesinos, dedicó mucho tiempo y llevó una gran actividad al mejoramiento y cultivo de sus fincas en La Vallesa, a la vez que una intensa actividad laboral en toda Valencia. En 1923 recibió al rey Alfonso XIII con la intención de “que viera lo que era una explotación agraria modelo”.


    Para deleitaros con su paisaje os recomiendo la visualización de estos videos. Uno de ellos muestra una ruta realizada en La Vallesa donde os muestro su vegetación (https://www.youtube.com/watch?v=fBCveEtIiUI) y el segundo nos muestra una visión panorámica gracias a la utilización de un dron (https://www.youtube.com/watch?v=qrVNdSj3c1k).


    Os animo a continuar descubriendo el Parque Natural de la Vallesa mediante las siguientes publicaciones:

    Bibliografía:

    - Fotografías propias del autor.
    www.parquesnaturales gva.es
    www.paternaahora.es
    www.levante.es
    - www.la vanguardia.es 
    - www.lasprovincias.es

    martes, 26 de febrero de 2019

    JORNADAS DE ORQUÍDEAS


    No debe sentir sorpresa nadie por lo mucho que queda todavía por explicar respecto al origen de las especies y de las variedades, si se tiene en cuenta nuestra profunda ignorancia respecto a las relaciones mutuas de los muchos seres que viven a nuestro alrededor, ¿Quién puede explicar por qué una especie se extiende mucho y es muy numerosa y por qué  otra especie afín tiene una dispersión reducida y es rara? Sin embargo, estas relaciones son de la mayor importancia, pues determinan la prosperidad presente y, a mi parecer, la futura suerte y variación de casa uno de los habitantes del mundo.
                                                                                (Charles Darwin, “Prólogo” de El origen de las especies 1859)

    C. Darwin, naturalista ingles del siglo XIX, autor del famoso libro “El origen de las especies”, fue de los primeros en observar la estrecha relación de las orquídeas con los insectos que las polinizan.

     En Extremadura contamos con unas 45 especies de orquídeas, aquí en el Monumento Natural de la mina de la Jayona, encontramos 5 de esas especies: Himantoglossum robertianum, Ophrys tenthredinifera, Orchis collina, Orchis itálica y Orchis papilonacea. De éstas, las dos últimas se encuentran en el catálogo regional de especies amenazadas de Extremadura como “Sensibles a la alteración de su hábitat”.


    Cada una de estas orquídeas presenta morfologías caprichosas, que todo amante de estas valorará, por su enorme parecido con otros seres.


    Orquídeas que simulan tener néctar: en este grupo de orquídeas al insecto se le ofrece un espolón donde parece que posee néctar pero que en realidad no posee. Ej: Orchis collina.


    Orquídeas que simulan tener polen: en el género Cephalantera en el labelos se simulan estambres amarillentos que confunden al insecto en cual solo entra al engaño una o dos veces.


    Orquídeas que ofrecen cobijo: la flor ofrece refugio a las abejas y abejorros haciendo que la flor de un “canuto” donde se pueda cola dentro el polinizador. Ej. Orchis papilonacea.




    Orquídeas que imitan insectos: en este grupo, uno de los más espectaculares en formas y colores, el labelo de la orquídea imita al insecto que la poliniza, haciendo que el polinizador crea que es un semejante y proceda a copular con éste, de esta forma la orquídea se asegura que el insecto entre y le coloque los polinios para que sean posteriormente transportados. Ej Ophrys tenthredinifera y Ophrys apifera.




    Orquídea que simula ser hombre: conocida comúnmente como ‘la orquídea del hombre desnudo’ por la peculiar apariencia de su labelo, es una orquídea cuyo color de sus flores puede variar desde blanquecino hasta diferentes tonos de rosa y púrpura. Ej. Orchis itálica.


    Orquídea gigante: rara y localizada en Extremadura, mejor distribuida en Badajoz. Tal vez insuficientemente conocida por su temprana floración, si bien resulta inconfundible por su gran porte, vistosidad de la flor además del tamaño y lustre de sus hojas.


    La época de floración de las orquídeas en Extremadura se extiende, desde enero hasta noviembre, aunque la mayoría florecen durante la primavera. Las primeras en florecer Himantoglossum robertianum y Orchis collina, que pueden hacerlo a finales de enero o a lo largo de febrero. Entre marzo y abril florecen la mayoría de las orquídeas que habitan en pastizales o bajo la sombra del bosque y matorral mediterráneo (muchas especies de Ophrys, Orchis y Serapias). En mayo florecen dos endemismos extremeños, Serapias perez-chscanoi y Ophrys apifera.
    Aprovechando la floración y el entorno único que ofrece la Mina de la Jayona, el colectivo Tejo de Fuente del Arco (Badajoz), organiza cada mes de marzo unas Jornadas de Orquídeas para aprender a reconocerlas y apreciarlas, una ruta guiada por los alrededores de Fuente del Arco (Badajoz), para contemplar alguna de las 16 especies de orquídeas que podemos encontrar por las dehesas locales.

    Si te apasiona la naturaleza y te divierte la idea de conocer orquídeas, ven y disfruta de esta experiencia.

    Inscripciones: M.N. Mina de la Jayona: 667756600 /ci.minajayona@juntaex


    Bibliografía: enlaces y páginas web consultadas:
    Fotografías propias del autor











    lunes, 25 de febrero de 2019

    SA TALAIA, EL AGUA ES LA VIDA



    La Sierra de Sa Talaia, como toda la isla de Eivissa, ha estado humanizada y sus recursos aprovechados desde tiempos muy lejanos. Los primeros asentamientos humanos conocidos datan de la segunda mitad del s.VII a.C. por pueblos fenicios, seguido por pueblos púnicos, romano-bizantinos, árabes, seguida por la reconquista hasta nuestros días.

    Ya en épocas púnicas existía una agricultura enfocada al vino y aceite, que prácticamente ha llegado hasta nuestros tiempos inalterada. Más adelante se sumó el cultivo de cereal creando la llamada trilogía mediterránea.

    Durante la dominación árabe se introdujeron cultivos y se desarrolló y potenció un sistema de irrigación muy avanzado como lo demuestran las palabras que han llegado hasta nuestros días: sèquia (acequia), safareig (balsa), aljub (aljibe), sènia (noria), etc. Sistema que servía para hacer subir el agua de la capa freática, almacenarla y distribuirla por las zonas de cultivo. O para recoger el agua de lluvia.También implantaron un sistema de riego por capilaridad muy eficaz que ha llegado hasta nuestros días en la zona de Ses Feixes de Vila aunque lamentablemente en desuso.




    Antiguo pozo dentro de una cavidad escavada en la roca



    Entrada de luz al pozo



    En la sierra de Sa Talaia el agua es un valor muy representativo y valorado dada su escasez como recurso, su aprovechamiento ha sembrado el territorio de infraestructuras hidráulicas de origen árabe o de posterior construcción para regar huertos y bancales de frutales que se han creado en sus canales y laderas desde antaño.





    Acequia que discurre desde la fuente del "torrent d'en Vinya" 
    hacia un "safareig" y un huerto de viejos naranjos.


    Al mismo tiempo de su aparente escasez, el agua actuando sobre la roca caliza ha producido el fenómeno kárstico creando cuevas i simas que producen fenómenos de surgencias después de precipitaciones significativas como es el caso de los “Ullals de Sa Talaia”.




    Acequia que canaliza el agua surgente "dels ullals de SaTalaia"


    En la sierra son numerosas las fuentes y aunque los cursos de aguas superficiales son estacionales, en parte por la sobre explotación de sus acuíferos, algunas de estas fuentes o nacimientos de agua no se secan durante el estío.




    Fuente que emana en "es torrent d'en Vinya"

    Nacimiento de agua en la fuente de "es torrent d'en Vinya"
    Nacimiento de agua en la fuente de "Can Simó"


    Bibliografía:

    http://patrimonideivissa.wordpress.com

    martes, 19 de febrero de 2019

    SA TALAIA, HUELLA EN PIEDRA SECA




    En una isla, la presión humana sobre el paisaje se acusa en función de las necesidades humanas. En Eivissa, en el siglo XIX se produjo un aumento significativo de la población. Este aumento incrementó tan significativamente las necesidades básicas, que se empezaron a roturar, aterrazar y cultivar bancales que se ganaban al bosque en terrenos cada vez más inclinados donde la calidad y profundidad del suelo era menor que en los valles.
     
    En el paisaje de la sierra, hoy en día en su mayor parte reconquistado por el bosque, se dejan entrever vestigios de piedra seca de un pasado echo a mano, piedra a piedra, por mujeres y hombres.

    Parte de la paret exterior de un "Vergeret", espacio cerrado donde
     se cultivaban hortalizas y arboles frutales protegiéndolos del rebaño.



    Paredes de una casa muy antigua en ruinas dentro
     de la finca rústica de Sa Païssa de n'Agustinet.


    El modelo económico predominante en el campo se basaba en una agricultura de autoconsumo. En la finca familiar podían vivir de tres a cuatro generaciones que se repartían las tareas por edades o sexo. Este modus vivendi comportaba la aplicación del trabajo humano durante todo el año, al ritmo de las estaciones y con un profundo conocimiento de la naturaleza.


    Los bancales ascendían desde el fondo de los torrentes hasta las partes más altas de las cumbres, si existía suficiente suelo para sacar adelante un cultivo. En los bancales más fértiles y con posibilidad de regadío, se cultivaban hortalizas, acompañadas de árboles frutales. En los de secano,era habitual la práctica del barbecho, cultivando cereales y legumbres, acompañados por olivos, algarrobos, higueras y almendros.


    Bancales en una de las canales de la finca
     rústica de Sa Païssa de n'Agustinet.



    De las fincas se obtenía prácticamente todo lo que se necesitaba para vivir. 
    Pequeños rebaños de cabras y ovejas suministraban leche, queso, lana y carne. De esta ganadería quedan como vestigios los pequeños refugios de piedra seca que tenían en el monte para resguardar al rebaño de la lluvia.



    Ruinas de una barraca de pastor


    También se practicaba una apicultura para autoconsumo. Construyendo las colmenas con troncos de higuera huecos que se emparedaban con mortero de cal y losas de piedra.


    Antiguas colmenas en Cala Xarraca, en la zona de norte de la isla.
    (Esta foto es de una fuente externa y su enlace se encuentra en  la bibliografía)



    Como actividades complementarias en las fincas más montañosas y por tanto de suelos menos fértiles, destacan la producción de cal viva, cociendo la “piedra viva” en hornos de cal (forn de calç), la producción de alquitrán en los “forns de pega” y la producción de carbón vegetal en las “sitges de carboner”.


    Antigua "barraca de carboner" que aún conserva parte de su tejado.

    Restos de una antigua "sitja de carboner"

    Vista superior de un antiguo "forn de calç"
    (Esta foto es de una fuente externa y su enlace se encuentra en  la bibliografía)



    Vista lateral de un "forn de pega" en la zona de Ses Marrades, subiendo a Santa Agnès
     (Esta foto es de una fuente externa y su enlace se encuentra en  la bibliografía)


    Otros recursos se obtenían de la pesca y del trabajo en las salinas y ayudaban a complementar la dieta y a obtener ingresos en la renta familiar.

    Las peculiaridades de la isla, con sus recursos, sumadas a las necesidades de sus pobladores a lo largo de los tiempos nos han echo herederos de un legado etnográfico de gran valor y belleza.

    Gran parte de este patrimonio se encuentra en estado de abandono.

    Bibliografía: