miércoles, 1 de febrero de 2017

S'ALBUFERA DES GRAU: La gestión del agua entre compuertas



El Parque Natural de s'Albufera des Grau está formado mayoritariamente por terrenos impermeables, generando una importante aportación de agua dulce a s’Albufera, proveniente de la escorrentía superficial a través de los cuatro torrentes que drenan la laguna:



  • El torrente de Na Bona
  • El torrente des Puntarró
  • El torrente des Peix 
  • El torrente de Sa Boval. 

 
 Imagen: Power point de R.Borràs


Imagen: “Torrent de Na Bona”. Naima Montes Moreda

Imagen: “Torrent de Sa Boval”. Naima Montes Moreda



Como ya hemos comentado en otros enlaces,  s’Albufera des Grau, siendo una laguna litoral permanente de agua salobre, separada de la costa por un sistema dunar, también tiene una conexión al mar a través de un canal llamado “Sa Gola” (la garganta).


 Imagen: http://cartografia.cime.es/




Según el PORN del Parque Natural, se tiene que hacer un seguimiento continuo de las condiciones fisicoquímicas y biológicas, que será lo que hará decidir los puntos de control de la gestión, respecto a parámetros relacionados con la conectividad (laguna-mar), nivel (especialmente los niveles de agua muy bajos asociados a la aportación de agua de mar) y salinidad.

Para poder llevar a cabo esta compleja gestión se emplea un sistema de compuertas que se utilizaba antiguamente para pescar, y que en la actualidad se ha aprovechado para la gestión del agua de s’Albufera. La artificialidad de  la salida del agua es muy antigua y las compuertas son al menos de 1817.

Estas compuertas están localizadas alrededor de las “Casetes dels pescadors”, justo antes del canal que conecta la laguna con el mar…




Imagen: Casetas de pescadores y sistema de compuertas de los años 70.

Archivo “d’imatge i sò de Menorca”


… y consta de:


  • 7 compuertas, (6 de acero y 1 de madera).
  • Pared maestra de 80 cm de altura.
  • Otras paredes que delimitan pequeños corrales.
  • El puente de piedra y el camino del itinerario de Sa Gola.
  • 4 espacios principales (laguna, entre compuertas, corrales, garganta).


Imagen: "El pont de pedre". Naima Montes Moreda

 Imagen: Abriendo compuertas del "Pont de pedre". Naima Montes Moreda

Imagen: Naima Montes Moreda

 Imagen: Abriendo compuertas. Naima Montes Moreda


Con la gestión actual no se pretende conseguir ningún estado concreto, sino evitar estados indeseables como puedan ser la extinción de especies clave, mortalidad de peces en masa, desaparición de las aves por falta de alimento, desecación temporal, salinización a largo plazo, eutrofización permanente, estratificación...


El "Nivel" de s’ Albufera se tiene que mantener entre 60 y 45 cm, y en ningún caso puede estar fuera de este margen durante un periodo superior a 10 días.


 
Imagen: Nivel del agua. Naima Montes Moreda





                                                                      VACIANDO AGUA POR EXCESO Click




Respecto a la "Salinización" decir que la relación entre el agua dulce y agua salada proveniente del mar debe estar en equilibrio para mantener la multitud de biodiversidad que alberga la laguna, aunque debido a la carencia de lluvias y la desecación permanente de algunas fuentes naturales se podría generar un gran problema, ya que algunas comunidades vegetales y animales presentan una elevada fragilidad ante la intolerancia a altos niveles de sal.
 

 Imagen: Seguimiento de la salinidad del agua. Naima Montes Moreda


La “Eutrofización” es la proliferación de algas a causa de la acumulación de residuos orgánicos que impiden el paso de la luz, perjudicando así al desarrollo de la vegetación acuática y subacuática de la que dependen multitud de aves, tanto para su cobijo como para su alimentación.


 Imagen: Naima Montes Moreda


Cuando hablamos de “Estratificación”, nos referimos a la formación de diferentes capas de agua con diferentes densidades, donde las más densas (saladas), se sitúan al fondo por un gran aporte de agua marina, dejando las capas más ligeras (dulces) en parte superior. Esto provoca que el oxígeno atmosférico no pueda llegar a la zona de agua más profunda, produciendo una anoxia que puede provocar la muerte de los organismos que viven en el fondo. Si este estado perdura, la falta de oxígeno puede llegar a afectar a una parte importante de la columna de agua y provocar una mortalidad de peces en masa.



 
Imagen: Naima Montes Moreda






La declaración de este lugar como parque natural ha permitido localizar diversos factores de amenaza y aliviar su incidencia, aunque se juega con componentes naturales un tanto complejos e impredecibles. 



Hay marcada una jerarquía de objetivos, prevaleciendo en primer lugar los “estados irreversibles o irrecuperables”, que es el caso de la extinción de especies endémicas como la lagartija del “Illot den Mel”, un islote que nunca ha estado en contacto con tierra firme y por lo tanto la desecación resultaría fatal. En segundo lugar se deben tener en cuenta los “estados reversibles” como la desaparición de especies clave, raras y/o amenazadas, que es el caso de las plantas acuáticas como la Ruppia cirrhosa y el Potamogeton pectinatus, o plantas emergidas del litoral como el junco común, carrizo, etc, incluyendo la desaparición de los peces de la laguna y/o entre compuertas.
  



Imagen: Potamogeton pectinatus. Naima Montes Moreda


En los últimos tiempos una de las mayores preocupaciones es la desecación de la laguna, llegando a estar a unos mínimos preocupantes, planteándose la aportación de agua de mar con sus devastadoras consecuencias, pero justamente, cuando estaba a punto de publicar esta entrada hubo un temporal que duró varios días, aportando gran cantidad de agua en un intervalo de tiempo récord, unos 250 l por metro cuadrado, que hizo desbordar el agua por doquier aumentando el nivel de las 70 ha de superficie que abarca la laguna  más de un metro en altura. Parece ser que esto no sucedía desde hacía 40 años, subiendo por fin de forma insospechada el nivel de s’Albufera, debiendo abrir todas las compuertas para vaciar hasta llegar a los parámetros adecuados para la conservación de este emblemático ecosistema en su conjunto. Pero aunque haya sido un alivio, lamentablemente parece que este suceso no impide la tendencia hacia la sequía. 


24/01/2017




  






ENLACES RELACIONADOS (BLOG): 



¿Duna móvil?




En este espacio nos encontramos ante la mayor duna de Galicia, que resalta por sus dimensiones. Con más de un kilómetro de longitud,  alcanza en los meses de invierno los veinte metros de altura. Su anchura varía entre los 200 y 250 metros, aunque antiguamente parece ser que era mayor. Se documenta que a finales del siglo XIX superaba los 60 metros de altura. 

La parte que está frente al mar es larga y tendida, mientras que hacia el interior, sin vegetación que la contenga, avanza por la llanura a una velocidad de cinco o seis centímetros cada año. Avanza de manera imperceptible de manera contínua tierra adentro movida por los vientos predominantes que soplan del mar. 

 
Fotografía aérea de la duna móvil: www.ecologíaverde.com



Con  título de esta entrada no pretendo explicar la formación de una duna móvil, ni siquiera si se mueve o no, sino que lo que pretendo es recodar el antiguo uso de este singular enclave. Digo “uso” por ponerle un nombre, pues lo que aquí ocurrió durante décadas fue furtivismo. Esta palabra tan de moda en los medios de comunicación gallegos en los últimos años se asocia indudablemente al marisco, pero en este caso es diferente. Hablamos de furtivismo de arena.


Un fragmento de una noticia publicada en La Voz de Galicia el 6 de noviembre de 1987 describe: «No es extraño cruzarse, a partir de las nueve de la noche y hasta bien entrada la madrugada, con tractores y camiones de distinto tonelaje y procedencia que, tras cargar la arena, se alejan dejando un reguero en las carreteras de la comarca».
 
Foto de la duna desde la pasarela de acceso a la duna. Fuente propia



Al principio he comentado que en el siglo XIX esta duna llegó  a medir 60 metros de altura. Pero… entonces ¿dónde está la arena?


Las investigaciones llevadas a cabo achacan la abultada pérdida de arena a las continuas extracciones efectuadas por el sector de la construcción. Además, los embalses reducen la llegada de arena a los ríos, a las playas y consecuentemente a las dunas.


Los datos que revelan que la altura del montículo se mantiene estable son una buena noticia, sobre todo si se tiene en cuenta que la reducción de arena ha sido constante a lo largo de los años.




Plano de uso público

Plano de uso público
Parque Natural de las dunas de Corubedo y lagunas de Carregal y Vixán