lunes, 4 de marzo de 2024

Un paraiso en la sierra de Corbera



La topografía montañosa de la Sierra de Corbera es un elemento fundamental de su caracter distintivo. Como parte del sistema montañoso Prebélico, esta sierra se eleva en el paisaje del sureste de la península ibérica. Sus colinas y picos presentan una variedad sorprendente, desde suaves pendientes hasta imponentes cumbres que desafian el cielo.


En las partes mas bajas de la Sierra de Corbera, los bosques mediterráneos dominan el paisaje, con densas masas de pinos y arbustos que se estancan en las laderas de las colinas. A medida que subimos, se pueden encontrar áreas mas escarpadas y rocosas, con pocas plantas que dan paso a formaciones geológicas impresionantes y panorámicas que ofrecen vistas espectaculares como el castillo y las montanas de Cullera por una parte y la Murta por la otra.


https://images.app.goo.gl/ubYu1tyJMJ7tuntX6


La topografía montañosa de la Sierra de Corbera no solo es un regalo para los sentidos, sino que también emplea un papel crucial en la conservación de la biodiversidad. Los diferentes microclimas presentes en las diversas altitudes brindan hábitats unicos para una amplia variedad de especies vegetales y animales. Desde aves rapaces que planean en las alturas como el halcón, hasta mamíferos como el jabalí y el zorro que se esconden entre la maleza, la sierra alberga una rica variedad de vida silvestre que encuentran su hogar en sus bosques y barrancos.


En cuanto al patrimonio histórico, la Sierra de Corbera esta impregnada de la huella del pasado. La presencia humana en la región se remonta a tiempos muy lejanos, como lo demuestran los numerosos restos arqueológicos que han sido descubiertos en la zona. Desde objetos de la época ibérica hasta vestigios de asentamientos romanos, la sierra es un tesoro de historia antigua que espera ser explorado.


El Castillo de Corbera se erige como un testigo imponente de la historia medieval de la región. Construido en el siglo XI sobre restos de una antigua fortificación romana, este castillo fue durante siglos un baluarte estratégico en la defensa de la zona. Con sus imponentes murallas y su ubicación estratégica en lo alto de una colina, el Castillo de Corbera es un recordatorio impresionante del pasado militar de la región y una visita obligada para aquellos interesados en sumergirse en la historia local.


Además del Castillo de Corbera, la sierra alberga una serie de otros sitios históricos, incluyendo ermitas medievales, iglesias románicas y masias antiguas que reflejan la influencia de diferentes culturas y civilizaciones a lo largo de los siglos. Estos monumentos históricos y arquitectónicos crean una riqueza y diversidad en el patrimonio cultural de la Sierra de Corbera, atrayendo a visitantes de todo el mundo que buscan conectar con el pasado y explorar la historia de la región. 

Vida en el corazón de la montaña

Del Corazón y la Vida, al Cielo

El Antirrhinum Valentinum: Tesoro Natural de la Serra de Corbera

Corbera: Historia y Naturaleza Unidas

Hornos de Cal de Corbera: Lecciones Ambientales

Castillo de Corbera: Naturaleza y Cultura en Armonía

Una Selva Mediterránea. Origen de vida única.

La metáfora "una selva mediterránea" hace referencia a la cantidad de especies que existen en el paraje y la diversidad de necesidades que estas requieren, ya que muchas son heliófilas y muchas otras esciófilas. La forma en valle del paraje proporciona una iluminación muy concreta durante todo el día, y por ende, un ecosistema único. Se conoce que la sierra entera contiene más de 1.500 especies botánicas diferentes, por lo que hablamos de una zona muy rica y de protección merecida.


Fotografía propia. Espino blanco



Así pues el paraje cuenta con una senda especializada llamada la senda botánica, en la que podrás de disfrutar de un recorrido por la umbría de la montaña colindante con La Casella, pudiendo encontrar más de 200 especies en un recorrido poco superior a una hora.


Cuando se habla de vida única, es porque existe una especie concreta que solo podemos encontrar en La Murta. Además de la abundancia de palmito, de mirto y otras especies interesantes como el fresno o el madroño, existe una especie que ha surgido únicamente en el barranco de La Murta, al lado de la Ermita de Santa María. 


Se trata del Ruscus x murtae o Rusco de la Murta, una hibridación entre el Ruscus aculeatus y el extinto allí Ruscus hypophyllum. Hablamos de una planta que no se encuentra en ningún otro lugar del mundo. Se conoce y sabe que la subespecie huérfana proviene directamente de la  hibridación de estas subespecies, tratándose de un hecho que se ha descubierto recientemente, pero sobre el que existen escritos que datan del siglo XVIII. 



Fotografía propia de Ruscus x murtae





A finales del siglo XVIII Cavanilles enumeró cerca de 800 taxones, y se pudo concluir que antes incluso de la visita del reconocido botánico en 1791 había existido en la Murta una planta que dio origen por hibridación a la ahora descubierta Ruscus x murtae y que Cavanilles cita, "ni en principio existe en la actualidad en el paraje ni se ha documentado nunca en la provincia de Valencia". Y así fue pues, que se descubrió que el PNM cuenta con una especie única, demostrando que sus características le han permitido la evolución exclusiva de especies conocidas desde tiempos ancestrales, siendo un hecho digno de apreciación.



En conclusión, el paraje cuenta con una riqueza muy destacable a nivel botánico, siendo una de las mejores opciones para visitar especialmente en primavera, y contando con especies únicas, que, quién sabe si algún día serán más.




Fotografía propia de Fraxinus ornus


Heridas de una guerra contra el tiempo

En el Paraje Natural Municipal de La Murta se encuentra la Cueva de la Galera. Esta cueva, de origen kárstico, es un importante enclave geológico e histórico que alberga un sinfín de secretos y tesoros.

La Cueva de la Galera se formó en las calizas cretácicas del macizo del Caroig. La acción del agua durante miles de años ha esculpido en la roca un laberinto de galerías y salas, con formaciones geológicas de gran belleza como estalactitas, estalagmitas, columnas y coladas.


Fotografía de wildkids.es. La Cova de La Galera


La cueva presenta una gran variedad de colores y texturas, fruto de la composición mineral de la roca y de la acción del agua. Destaca el color ocre y rojizo de las paredes, debido a la presencia de óxidos de hierro.


La Cueva de la Galera ha sido utilizada por el ser humano desde tiempos prehistóricos. Se han encontrado restos arqueológicos que datan del Paleolítico Medio, como herramientas de sílex y huesos de animales.

En época romana, la cueva se utilizó como lugar de culto. Se han encontrado restos de cerámica romana y exvotos, que son ofrendas a los dioses.

En la Edad Media, la cueva se utilizó como refugio y ermita. Se han encontrado restos de una pequeña capilla y pinturas murales de estilo gótico.



Fotografía de wildkids.es. La Cova de La Galera



La cueva tiene una longitud de unos 200 metros y una profundidad de unos 50 metros. La entrada a la cueva es amplia y da paso a una serie de galerías y salas de diferentes tamaños. Aunque  está cerrada al público por motivos de seguridad, se realizan visitas guiadas esporádicas organizadas por el Ayuntamiento de Alzira.


Existen otras formaciones y cuevas importantes como La Cova del Moro y La Cova del Sastre, también cerradas por motivos de seguridad. Aunque desde ellas puedes disfrutar de grandes vistas tanto al valle como a la costa, como es el caso de La Cova del Moro. 

Otra formación interesante es el Cingle, un impresionante acantilado de caliza cretácica que se alza a más de 200 metros de altura, ofreciendo también unas vistas panorámicas espectaculares del valle y del mar Mediterráneo.


Fotografía de Juanjo Alonso


En general, el paraje cuenta con formaciones milenarias, que aguardan una importancia histórica y geológica digna de protección.

Lágrimas de montaña

La Murta es un oasis de vida en la árida región mediterránea. Sus recursos hidrológicos, aunque escasos, son de vital importancia para el ecosistema del paraje y para las personas que habitan en sus alrededores.

El principal recurso hídrico del paraje son los manantiales de agua natural. Provenientes de la Font de la Murta, las aguas cristalinas brotan de la roca caliza y alimentan las fuentes, las balsas y el acueducto, así como los barrancos cuando el agua abunda.

El agua de los manantiales da vida a una gran variedad de fauna acuática, como peces, anfibios y reptiles. En las zonas húmedas del paraje también se han podido ver aves acuáticas como garzas y patos. El agua, que brota de la montaña por diferentes lugares como lágrimas de esta, es la base de la vida en el paraje, y por ello, el recurso más importante. 


Fotografía de masalladelaciudad.com


Desde la antigüedad, el agua ha sido un recurso vital para las personas que habitan en los valles. Los árabes construyeron un sistema de riego que aprovechaba las aguas del manantial de la Font de la Murta para cultivar la tierra, quedándonos hoy un precioso acueducto de apariencia musulmana que dataría del siglo XIII, que alimenta las balsas en las que se refleja el cielo y cantan las ranas. 

El agua de la montaña dio vida a los cultivos y con ello a las personas, al igual que a los animales y al igual que en la actualidad, en la que sigue siendo un recurso vital y cada vez más escaso.


Fotografía de viendoosdesdearriba.com



Los recursos hidrológicos del paraje de La Murta son un tesoro que hay que proteger y conservar. Pues a lo largo de los años se ha vuelto más escaso, y sigue siendo el recurso más importante para la proliferación del paraje, y con ella, la de las personas. Es un hecho que hoy en día no se cuenta con el riachuelo que se contaba antaño en el barranco de La Casella, ni se cuenta con la belleza acuática que ha podido mostrarnos el paraje. Con ella la biodiversidad es más amplia y el desarrollo es mayor.


A través de la belleza de los recursos hidrológicos de La Murta, de La Casella y de la voluntad y necesidad de disfrutar de estos tiene que tenerse en cuenta la escasez de este tesoro. Es vital para todo y para todos, por lo que se tiene que cuidar. 


La Murta alberga una magia especial con el sonido del agua, con la fauna cantando, desarrollándose y uniéndose en una atmósfera. Sin duda, de todos los recursos y toda la magia que alberga el paraje, este es el más relevante y el más cautivador, pues sin este recurso el desarrollo de cualquier otro hubiese sido inviable.


Imagen propia de La Murta




sábado, 2 de marzo de 2024

Fuego y piedra: Los hornos de cal y el nevero.

En el Paraje Natural Municipal de La Murta y la Casella, en Alzira, se encuentran los vestigios de dos hornos de cal: el Horno de Cal Fray Domingo, junto al Monasterio de la Murta, y otro próximo a la pista de la Solana, en dirección al Racó de les Vinyes. Estos hornos, testigos silenciosos de una época pasada, nos hablan de una actividad económica tradicional que tuvo un papel importante en la vida rural de la zona. 


Fotografía de biker077


Los hornos de cal son construcciones cilíndricas de piedra seca donde se calcinaba la piedra caliza para obtener cal viva. La cal viva era un material esencial para la construcción, ya que se utilizaba para fabricar mortero, yeso y enlucidos. También se utilizaba en la agricultura para desinfectar los campos y en la industria para diversos procesos. 

Estos fueron construidos a principios del siglo XIX, y tuvieron un papel importante en la economía local. La cal que se producía en estos hornos se utilizaba en la construcción de casas, edificios y otras infraestructuras en la comarca de la Ribera Alta. Además, la actividad de los hornos generaba empleo y contribuía al desarrollo de la zona.



Fotografía de biker077



A mediados del siglo XX, la producción de cal en los hornos de La Murta comenzó a declinar. La aparición de nuevos materiales de construcción, como el cemento, y la industrialización del proceso de producción de cal, hicieron que los hornos tradicionales dejaran de ser rentables.

Actualmente, además de ser un importante patrimonio histórico y cultural. Son un testimonio de una época pasada y de una actividad económica tradicional que ha dejado huella en el paisaje de la zona.



Los neveros son construcciones tradicionales de piedra seca utilizadas para almacenar nieve y hielo durante todo el año. Se encuentran en zonas montañosas donde la nieve cae con frecuencia durante el invierno. La nieve se acumulaba en el nevero y se aislaba con materiales como paja, ramas y tierra para que se conservara durante meses. En este caso no tenemos indicios de abundancia de nieve en La Murta o La Casella, aunque sí se conocen épocas donde puede nevar o helar en las zonas más altas. 


En el caso de La Murta se construyeron por su humedad y por sus bajas temperaturas en la parte de la umbría. Era capaz de mantener la temperatura fría y era un lugar de almacenaje para secar las carnes y almacenar el alimento. 


Fotografía de biker077




Fotografía de biker077



el Nevero de la Murta, que tiene una capacidad de unos 200 metros cúbicos, se construyó en el siglo XVII y se utilizó hasta la década de 1950. Actualmente se pueden visitar con libertad, pudiendo ver el interior y pudiendo leer una pequeña descripción de su uso.

Suponen un testimonio de la capacidad de adaptación cuando no se tenían los recursos actuales y un demostración de que las personas vivían con la tierra, no sobre ella. 

Afán de exploración. Leyendas que dan vida.

Existen algunas leyendas locales sobre la Casella, algunas relacionadas con la historia o enfocadas a difundir el espíritu de exploración. Algunas de estas son las siguientes:


La leyenda del tesoro musulmán en La Casella en Alzira, Valencia, cuenta que durante la época de la dominación musulmana en la Península Ibérica, un grupo de árabes escondió un gran tesoro en una cueva ubicada en la zona de la Casella. Según la leyenda, el tesoro estaría formado por una gran cantidad de oro y plata, joyas y objetos valiosos. Se dice que el tesoro fue escondido en una bonita cueva de grandes estalactitas para protegerlo de los cristianos que habían iniciado la Reconquista. 



Fotografía generada con IA




La leyenda de la Cueva del Dragón es una historia muy popular en la región de La Ribera, en Valencia. Según la leyenda, el joven Jaume que mató al dragón era un pastor que cuidaba a las ovejas en la zona de la Cueva del Dragón.

Un día, al darse cuenta de que sus ovejas estaban desapareciendo, Jaume decidió seguir las huellas y llegó hasta la cueva donde encontró al dragón. Tras una larga batalla, Jaume logró derrotar al dragón y descubrió el tesoro que había escondido en la cueva.

En algunas versiones de la leyenda, se cuenta que Jaume repartió el tesoro entre los habitantes del lugar, mientras que en otras versiones se dice que lo utilizó para construir un castillo en la zona. Además, hay una versión de la leyenda que cuenta que, después de la muerte del dragón, se dice que su cuerpo se descompuso y dio lugar a la formación de una fuente de agua curativa que se conoce como la Fuente del Dragón. La que sería la actual fuente de la Murta que deriva en el acueducto que baja el agua a las balsas.




Fotografía generada con IA




Existen más leyendas, siendo algunas de terror, que se contarían antiguamente para asustar a los niños y que estos no fuesen a la montaña de noche, dada su peligrosidad. 


Antiguamente cabe la posibilidad de que muchos jóvenes visitaran las montañas en busca de indicios del dragón o con el objetivo de encontrar un antiguo tesoro musulmán y hacerse ricos, pero hoy en día son una bonita herramienta para llamar la atención de los más pequeños y crear actividades tematizadas, en los que sacarle provecho al paraje y conseguir mediante un método lúdico una educación ambiental adecuada y apreciación del lugar. 

 

Hitos de la evolución

Los senderos de la Murta guardan conexión con las diferentes localidades que lindan con la sierra y con la continuidad montañosa, yendo desde Tavernes de la Valldigna, pasando por Corbera y por Alzira, llegando hasta Simat y conectando cadenas montañosas hasta Xàtiva. Durante las diferentes épocas a lo largo de la historia, estos han sido vitales para el desarrollo humano y, a veces, lugares de pérdida. 


Los primeros indicios del uso de estos senderos se remontan a la época romana. La calzada romana de Saetabis a Valentia, que discurría por el paraje de La Murta, era una de las vías más importantes de la Hispania Romana. Esta calzada conectaba la ciudad de Saetabis (actual Xàtiva) con la capital de la provincia, Valentia (actual Valencia). También se conoce presencia de los Íberos, pues existen en la Sierra de Corbera vestigios de los Romanos y restos de una muralla Ibérica. El uso de la calzada romana por parte de los comerciantes y viajeros romanos contribuyó al desarrollo económico y cultural de la región. La calzada también facilitó la expansión del Imperio Romano por la Península Ibérica. 

Además, en las cuevas de Alzira se hallaron restos de poblaciones prehistóricas Íberas y Romanas, encontrada una necrópolis en 2012 que datan de finales de la época romana.


Fotografía de la Sierra de Corbera, de FotosLuis


Durante la dominación musulmana, los senderos se convirtieron en rutas de vital importancia para el comercio agrícola y ganadero. La Murta era un importante centro de producción de seda y cítricos, productos que se exportaban a través de estos caminos. Así siguieron durante la presencia de los jerónimos, siendo importantes puntos comerciales de montaña entre los diferentes pueblos que se conectaban.


En el siglo XIX, con la expansión de la agricultura y la industria, los senderos se adaptaron a las nuevas necesidades. Se construyeron nuevos caminos y se mejoraron los existentes para facilitar el transporte de mercancías y el acceso a los campos de cultivo.


Los senderos del paraje de La Murta fueron de gran valor estratégico por su ubicación entre las ciudades de Valencia y Xàtiva, siendo un escenario estratégico de la batalla de Alzira en Julio de 1938.

Los combatientes de ambos bandos utilizaron los senderos para desplazarse por el terreno y para atacar las posiciones enemigas. Los caminos también fueron utilizados por la población civil para huir de los combates y buscar refugio en las montañas.


Obra teatral que representa los muertos en Alzira durante la Guerra Civil


Ofensiva de Levante. Conmemora.com




En la actualidad, los senderos del paraje de La Murta han sido recuperados y acondicionados para el senderismo y el ciclismo. Estos caminos ofrecen a los visitantes la oportunidad de disfrutar de la belleza natural del paraje y de conocer su rica historia.



Un paso de Reyes

El Puente de Felipe II es una construcción de gran importancia histórica y arquitectónica. Su origen se remonta al siglo XVI, durante el reinado de Felipe II, y está estrechamente ligado a la historia del Monasterio de Santa María de la Murta.



Fotografía propia del Pont de Felip II


Felipe II visitó el Monasterio de la Murta en 1586. La belleza del lugar y la devoción de los monjes jerónimos le cautivaron profundamente. Durante su estancia, el rey quedó impresionado por la peligrosidad del puente que daba acceso al monasterio, un simple paso de madera que dificultaba el acceso y suponía un peligro para los visitantes. Conmovido por las necesidades de los jerónimos, ordenó la construcción de un nuevo puente de piedra. 


La obra, iniciada en 1587 y finalizada en 1590, supuso un hito en la historia del monasterio. El nuevo puente, de sólida estructura y elegante diseño, no solo facilitaba el acceso al monasterio, sino que también simbolizaba la protección y el favor real. 


El Puente de Felipe II es una construcción de sillería de piedra caliza, con un solo arco de medio punto y robustos tajamares. Su diseño sobrio y funcional se integra cuidadosamente en el entorno natural, creando una estampa de gran belleza. El puente tiene una longitud de 25 metros y una altura de 10 metros, dimensiones que lo convierten en una de las obras de ingeniería más relevantes de la época en la región.



Fotografía propia del Pont de Felip II


Tan buena fue su construcción que ha resistido el paso del tiempo y las inclemencias del clima, conservando su estructura original. En la actualidad, el puente está catalogado como Bien de Interés Cultural y forma parte del paraje natural de La Murta de Alzira, un espacio natural de gran belleza y valor ecológico.


La murta no fue solo un refugio, fue un paso de reyes lo suficientemente cautivador para requerir de su atención y de su voluntad para mejorar las condiciones de vida de los jerónimos. Lo cautivó la población residente y la naturaleza que lo rodeaba, construyendo el puente en el que actualmente cruzan el barranco hacia la Ermita todos los visitantes. 

martes, 27 de febrero de 2024

jardin de santos


                              JARDIN DE SANTOS 

                 Un Paraíso entre Montañas






El jardin de santos se encuentra  en el municipio de Penaguila en la provincia de Alicante .

El jardin de santos esta rodeado de una gran variedad de vegetacion y fuena , como bien dice el subtutilo esta entre las montas, en el camino hasta que lleges al jardin podemos escuchar los cantos  de los pajaros , podemos ver al lado del camino una gran variedad de especies de flora  y ver arquitecturas romanas y escuchar el agua del rio .

El jardin de santos es un oasis verde, este espacio ofrece una pausa para conectar con la naturaleza, disfrutar de la belleza de las plantas y encontrar serenidad en cada rincon. Nuestro jardin  invita a explorar, reflexionar y simplemente deleitarse  con la maravilla de la vida al aire libre.

Donde cada flor es  un poema  y cada hoja una historia en este magico rincon de la tierra.

A continuacion os dejo los siete rasgos :     

                                                            Historia de jardin de santos

                                                                       Ruta fitoclimatica

                                                                          Palacio reial

                                                                           La muralla
                                                                              
                                                               La fuente del pardalet
                                                                            

Ruta fitoclimatica


 

                                          RUTA FIROCLIMATICA

Es un paseo muy bonito entre arboles y plantas de diferentes especies, todo en carteles explicativos aunque actualmente  faltan algunos carteles y otros no se pueden leer, durante la ruta escucharemos a los pájaros cantar y pasaremos por puentes hechos de maderas  y también veremos bancos de troncos  es una ruta de unos 2km aproximadamente.

La idea de esta ruta es concienciar a la población sobre el hecho de que la vegetación que nos rodea no es  inmutable y que el cambio climático es un factor que lo altera y lo convertirá en algún de los paisajes mostrados en la ruta.

Que podemos encontrar 3 paisajes diferentes


La excepcional velocidad actual del cambio climatico. Científicamente demostrado no parece que vaya a permitir a las plantas adaptarse mediante mutaciones  rapidas a las nuevas situaciones.

Por eso queremos que a traves de este itenerario fitoclomatico la sociedad entienda que es necesario anticiparse de forma cautelar a estos cambios mediante  las alternativas climaticas y sus evidencias vegetales asociadas, a fin de evitar consecuencias ecologicas  y sociales indeseables ante la incertidumbre del cambio climatico, un cambio climatico tanseguro como incierto. 

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Jardin de santos