jueves, 6 de noviembre de 2014

Bichos, bichos y más bichos (Dexo Parte 5)


Aunque los fondos marinos de la costa de Dexo-Serantes atesoran una buena parte de la fauna total del espacio, los vertebrados terrestres tienen también una importancia sobresaliente en lo que a diversidad y conservación se refiere.
El grupo faunístico más abundante, diverso y que llama más la atención dentro del espacio natural es el de las aves. La costa de Dexo-Serantes cuenta con un total de 82 especies, entre marinas y terrestres, de las que 57 crían en la zona. Los acantilados son elementos singulares porque aquí anidan aves que se reproducen de forma escasa o localizada en el resto del territorio gallego, como el vencejo real (Apus melba) o el cernícalo (Falco tinnunculus). Puede observarse volando entre las rocas al halcón peregrino (Falco peregrinus), al cuervo común (Corvus corax) y al colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros); y en el matorral a la curruca rabilarga (Sylvia undata), a la acentor común (Prunella modularis) y al tarabilla común (Saxicola torquatus).
El cormorán moñudo (Phalacrocorax aristotelis) ocupa este tramo de costa. Las mayores poblaciones ibéricas se encuentran en Galicia, donde experimentaron un acusado declive en los últimos años. Pese a eso, la población de Dexo-Serantes parece mantenerse estable. Frente a los acantilados de Dexo también pueden verse pardelas pichoneta (Puffinus puffinus), paíños (Hydrobates pelagicus), alcatraces (Morus bassanus), negrones (Melanitta nigra) y alcas (Alca torda).
Cormorán moñudo pescando
Los mamíferos presentes en el espacio son de los más comunes en Galicia, aunque el área cuenta con alguna especie endémica de la Península Ibérica como la musaraña ibérica (Sorex granarius) o el topo ibérico (Talpa occidentalis). En la actualidad el catálogo de especies cuenta con alrededor de diecisiete especies de presencia segura y once de presencia probable. Entre los mamíferos de mayor tamaño que podemos encontrar en la zona figura el zorro (Vulpes vulpes), el abundante conejo (Oryctolagus cuniculus) y la comadreja (Mustela nuivalis), que es un carnívoro de carácter huidizo que se mueve rápido y en silencio mientras caza, entre sus presas favoritas se encuentran las musarañas. La musaraña gris (Crocidura russula) es un minúsculo mamífero, casi ciego pero con buen oído y olfato, objeto de muchas leyendas, pues se consideraba un animal dotado de innumerables calidades mágicas.
Conejo en una de las pistas que dan acceso a las casas que se encuentran en Dexo
Por otra parte, ocho especies de anfibios y otras tantas de reptiles habitan el espacio natural. De estas, un total de cinco especies exclusivas de la Península Ibérica se dan cita en el área. El sapillo pintojo (Discoglossus galganoi) no tiene una piel seca y áspera como la de los verdaderos sapos, sino que es húmeda y lisa como la de las ranas. Es un endemismo peninsular que está amenazado por la introducción de cangrejo rojo americano que depreda sobre sus huevos y larvas. Otros anfibios presentes en el espacio natural son la salamandra (Salamandra salamandra) y el tritón ibérico (Lissotriton boscai). Entre los reptiles destacan la lagartija de Bocage (Podarcis bocagei) y la víbora de Seoane (Vipera seoanei) exclusivas del norte peninsular, el lagarto verdinegro (Lacerta schreiberi) y la culebra lisa europea (Coronella austriaca).
Culebra lisa europea en uno de los caminos del espacio
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3. Una puerta al paraíso: Centro de Visitantes Aula do Mar

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Maigmó y Sit. El color de las montañas.Parte I


El Paisaje protegido Serra del Maigmo y del Sit, es un complejo montañoso situada en una región biogeográfica de alto valor, ya que juega un papel importante en la conectividad entre la parte montañosa de sierras diánicas del norte y las sierras del sur de Alicante.

Esta característica hace que exista una zona de transición entre dos sectores biogeográficos muy diferenciados el setabense y el alicantino-murciano favoreciendo la existencia de mayor diversidad florística.

Factores ambientales como la litología, edafología y climatología hacen que haya una mayor presencia de diferentes tipos de hábitats, por lo que permite una rica existencia de fauna y flora.

El tipo de relieve del Paisaje Protegido del Maigmo y del Sit condiciona a que hayan zonas en las que el régimen de precipitación este entre los 350-600 mm/anuales, por lo que corresponde a un ombrotipo seco y a un termotipo mesomediterráneo.

Con estas características climáticas hacen del Paisaje Protegido del Maigmo y del Sit estén incluidos en dos subsectores como el subsector Ayorano-Villenense que pertenece al sector setabense y a la provincia corologicas iberolevantina . Y el subsector Alicantino, que pertenece al sector Alicantino-Murciano y a la provincia corologica Murciano-Almeriense.

Estas características hacen que este espacio protegido forme un nucleo de vital importancia para los diversos hábitats y especies de flora y fauna.

En la actualidad hay 231 tipos de hábitats, 80 en la comunidad valenciana y 15 de ellos  se encuentran en el Paisaje Protegido del Maigmo y del Sit.


Tabla de Habitats del Espacio Protegido del Maigmo y del Sit
Fuente: Libro de  FaunaVertebrada del Maigmo y del Sit


A destacar como hábitats prioritarios el 1520,6110, 6220 y 7220.

La vegetación potencial de la mayor parte del territorio que ocupa el Paisaje Protegido de la Serra del Maigmó y Serra del Sit era el Carrascal. Sin embargo, si a las condiciones climáticas actuales le añadimos la continua degradación que ha sufrido la encina (carrasca), árbol que históricamente ha poblado la España seca, nos encontramos con una vegetación pobre y dispersa, aunque muy variada y dominada por especies de hoja perenne.

En la actualidad, apenas quedan reductos de lo que antaño fueron grandes bosques de encinas, como las pequeñas agrupaciones que aún se pueden observar en barrancos del Cid, Catí, Maigmó o la zona del Carrascalet, en la sierra de l’Argüenya, lugar mejor conservada

A continuación vamos a analizar las principales formaciones vegetales climatofilas que conforman este complejo sistema montañoso:


VEGETACIÓN CLIMATÓFILA


Pinares

Son formaciones de pinos de marcado carácter mediterráneo (Pinus halepensis, Pinus pinaster y Pinus pinea). La mayoría proceden de antiguas repoblaciones de los años 50 y 60. Son bosques espesos pero poco desarrollados dominados por pino carrasco, especies que encontramos como aliagas (Ulex parviflorus), romeros (Rosmarinus officinalis), coscojas (Quercus coccifera), albaidas (Anthyllis cytisoides), estepa blanca (Cistus albidus), brezo (Erica multiflora), tomillos (Thymus vulgaris), lentiscos (Pistacea lentiscus), fenal (Brachypodium phoenicoides), lastón (Brachypodium retusum)


Bosquete de Pinus Halepensis
Fuente: Alex Devaux
Encinares


Los encinares son la vegetación potencial o el bosque climácico de la mayor parte del territorio que ocupa el Paisaje Protegido. Se trata de un bosque formado, fundamentalmente, por árboles y arbustos esclerófilos, es decir, de hojas persistentes y duras. El sotobosque está formado por gran variedad de arbustos como laureles (Laurus nobilis), madroños (Arbutus unedo), sabina negral (Juniperus phoenicea), enebros (Juniperus oxycedrus y Juniperus communis), aladiernos (Rhamnus alaternus), esparragueras (Asparagus acutifolius), la rubia (Rubia peregrina), durillo (Viburnum tinus), rusco (Ruscus aculeatus) y enredaderas como la zarzaparrilla (Smilax aspera) y la madreselva (Lonicera implexa)
 Encinas
Fuente: Geografía Física de la Foia de Castalla
El matorral


Debido a la degeneración del bosque mediterráneo (carrascal), aparecen dos nuevas comunidades vegetales: el coscojar y la gárriga, en la que se encuentran arbustos pequeños que fácilmente llegan al metro de altura.


Los coscojares son la primera etapa de sustitución de los encinares. Están dominados por la coscoja (Quercus coccifera) y, como vegetación acompañante, destaca el romero (Rosmarinus officinalis), la albaida (Anthyllis cytisoides), el romero macho (Cistus clusii), la aulaga (Ulex parviflorus), el lentisco (Pistacea lentiscus), el brezo (Erica multiflora), la estepa (Cistus albidus), el cantueso (Lavandula stoechas), el tomillo (Thymus vulgaris la coronilla de fraile (Globularia alypum).


Coscojares y encinas (L´Empenyador)
Fuente: Citma.gva
La degradación de estos coscojares lleva a la gárriga, que es un matorral formado por una mezcla de arbustos siempreverdes. Se extiende sobre suelos poco profundos y zonas climáticas de escasa pluviosidad .Este matorral, que también aparece coexistiendo con él es bajo, espinoso y poco denso, formado por arbustos y yerbas leñosas, entre las que destacan el enebro (Juniperus oxycedrus), el brezo (Erica multiflora), el acebuche (Olea europaea), el lentisco (Pistacea lentiscus), el madroño (Arbutus unedo), el romero (Rosmarinus officinalis), el espino negro (Rhamnus oleoides), la aliaga (Ulex parviflorus) o la coscoja (Quercus coccifera).
Formación de Garriga
Fuente: www.unican.es

Este matorral se degrada en algunos lugares y se sustituye por una vegetación muy dispersa y de escasa altura denominada tomillar. Son especies de hojas reducidas y recubiertas de abundantes filamentos para evitar la pérdida de agua. Destacan, el tomillo (Thymus vulgaris), el cantueso (Thymus moroderi), el rabo de gato (Sideritis tragoriganum) y la manzanilla (Santolina chamaecyparissus) , acompañadas de romero (Rosmarinus officinalis), coronilla de de fraile (Globularia alypum), ruda (Ruta angustifolia).

Vegetacion de prados de gramíneas y anuales

Son pastos xerofíticos más o menos abiertos, formados por diversas gramíneas y pequeñas plantas anuales, que crecen sobre sustratos secos, ácidos o básicos, en suelos generalmente poco desarrollados.
Se desarrollan siempre en ambientes bien iluminados, suelen ocupar los claros de matorrales y de pastos vivaces discontinuos, o aparecer en repisas rocosas, donde forman el fondo de los pastos de plantas crasas.
Entre los géneros más representativos están Arenaria, Chaenorrhinum, Campanuda, Linaria, Silene, Euphorbia, Rumex, Odontites, Bupléurum, Bromas, Stipa, Brachipodium…
Manada de Muflones
Fuente:Alex Devaux

"  A. J. Cavanilles destacaba la imponente figura del Maigmó y el fuerte impacto paisajístico de estas sierras como...  "…monte cuya punta cónica sobresalía entre los demás de la comarca…”

En la proxima entrada hablaremos de la vegetación edafófila, en la que para sobrevivir necesita un tipo de suelo especial  y una profundidad de la capa freatica a su medida,esperemos que disfruteis, y hasta la proxima entrada...Saludos

Alex Devaux y Antonio Botella

El pinar de Liencres



En 1949 comienzan a fijarse los terrenos arenosos del sistema dunar, con la entrada en vigor de un consorcio a tres bandas entre la Diputación Provincial de Santander, Patrimonio Forestal del Estado y la Junta Vecinal de Liencres, que eran la propietaria de los terrenos del Monte Dunas de Liencres.
  
El Pinar de Liencres visto desde el Monte Tolio

Durante 24 años (hasta 1973), se realizaron diferentes etapas de reforestación sobre una superficie de 140 ha de las 195,5 ha totales que constituyen el actual Parque Natural, utilizando principalmente el pino marítimo (Pinus pinaster) ya que se trata de un árbol que se adapta muy bien a suelos arenosos y pobres en nutrientes, que puede alcanzar los 200 años de vida. En menor medida, se introdujo el pino piñonero (Pinus pinea) y pino de Monterrey (Pinus radiata) y, como complemento, se utilizaron diferentes tipos de eucalipto (Eucaliptus globulus) que en la actualidad forman un grupo muy importante. Con todo ello, en torno al pinar, se han desarrollado un conjunto de especies leñosas, orquídeas y herbáceas de carácter nemoral, que han aumentado la biodiversidad de todo el conjunto.

La funcionalidad del pinar es doble. En primer lugar se trata de conseguir frenar el avance de las dunas y, por otro lado, crear un lugar adecuado para el recreo al aire libre. 

Actualmente se trata de una masa densa sometida a un intenso uso recreativo y deportivo, así como zona de merendero y de aparcamiento durante gran parte del año, todo ello favorecido por su proximidad a los grandes núcleos de población como son Santander o Torrelavega.

Acantilados de la Costa Quebrada

En esta zona del pinar, se pueden desarrollar una gran variedad de actividades para el ocio como son, por ejemplo, las
rutas de senderismo, bicicleta, el running o las rutas a caballo a través de multitud de sendas y caminos que invitan a perderse para explorar el Parque Natural y que, como colofón, llegan hasta las grandes playas de Valdearenas y Canallave, donde se puede practicar todo tipo de deportes acuáticos, especialmente el surf gracias a las olas que entran del Mar Cantábrico en una zona completamente abierta, o los impresionantes acantilados de la Costa Quebrada (Ruta de la Geodiversidad) desde donde se puede contemplar un paraje excepcional. 

Cicloturismo dentro del Parque Natural de Liencres FOTO: rodadas.net

Todas estas acciones se han llevado y siguen llevándose a cabo para sensibilizar y concienciar a los visitantes sobre el elevado valor de un recurso natural único, que puede y debe ser conservado no sólo como herramienta para el ocio o el desarrollo económico, sino como legado a las generaciones futuras.

Por joterob 


martes, 4 de noviembre de 2014

Montgó, cobijo de innumerable y rica vegetación

Si con algo cuenta el Parque Natural del Montgó es con la presencia de una riquísima y variada flora y de numerosos endemismos, a causa de esto atrajo a ilustres botánicos como Cavanilles, Font-Quer, Rouy... Cuenta con más de 650 especies diferentes de flora, de las cuales 117 son endemismos, todo un valor que no se debería dejar de escapar. Todo eso es gracias a que su situación geográfica hace que desarrollen en él varios ecosistemas como el matorral y el pinar y en sus acantilados marinos de umbría se encuentran los principales vegetales con los que cuenta.

Panorámica del Parque Natural del Montgó desde Xàbia. Fuente: vacacionesendenia.blogspot.com

Como he dicho anteriormente, hablar del Montgó es hablar de innumerable y rica vegetación que en esta entrada os describiré.

En la falda del Montgó, aún se encuentran vestigios de los antiguos campos de cultivo, donde podremos encontrar algunas viñas (Vitis vinifera), algarrobos (Ceratonia siliqua), almendros (Prunus dulcis), higueras (Ficus carica), olivos (Olea europaea) donde los pinos mediterráneos (Pinus halepensis) les empiezan a arrebatar su territorio.

Todo ese suelo está ocupado por el lastón (Brachypoium retusum) donde da cobijo a numerosas orquídeas como la Ophrys fusca, Ophrys apifera, Ophrys lutea, Anacamptis pyramidalis entre otras.

Ophrys fusca. Fuente: www.mariodiges.com

En su denso matorral, y en las zonas más soleadas y llanos crecen especies típicas mediterráneas como el romero (Rosmarinus officinalis), tomillo (Thymus vulgaris), brezo (Erica multiflora), lavanda (Lavandula dentata), aliaga (Ulex parviflorus), aladierno (Rhamnus alaternus), palmito (Chamaerops humilis), jara blanca (Cistus albidus), jara negra (Cistus monspeliensis), espino negro (Rhamnus lycioides) y algunas sabinas negrales (Juniperus phoenicea) entre muchas otras.

Aladierno (Rhamnus alaternus) típico arbusto mediterráneo. Fuente: Alberto Caurín
En las zonas húmedas y de umbría podemos encontrarnos con especies como el cerezo de pastor (Crataegus monogyna), lentisco (Pistacia lentiscus), fresno de flor (Fraxinus ornus), bayón (Osyris lanceolata), y algunas cornicabras (Pistacia terebinthus), madroños (Arbutus unedo) y labiérnagos (Phyllirea latifolia) que serían las más representativas.

La cornicabra (Pistacia terebinthus) con su representativa agalla en el extremo de la rama. Fuente: Alberto Caurín

 En las zonas más húmedas podemos encontramos con plantas com el rusco (Ruscus aculeatus), durillo (Viburnum tinus), trepadoras como la zarza (Rubus ulmifolius), madreselva (Lonicera implexa), la peregrina (Rubia peregrina), vidrella (Clematis flammula), zarzaparrilla (Smilax aspera), la nuez negra (Tammus communis), rosal silvestre (Rosa spp).

Rusco (Ruscus aculeatus) Fuente: Alberto Caurín.

 En estas zonas se puede encontrar un endemismo diánico e ibicenco que es el cardo santo (Carduncellus dianius). 

 
El cardo santo o cardo de peña (Carduncellus dianius). Fuente: Alberto Caurín


Cerca de la Cova de l'Aigua se encuentra una zona de gran valor botánico, una microrreserva, que es de vegetación casmofítica (plantas cuyas raíces crecen en el material de relleno de las grietas de la roca). Donde encontremos el gallo de roca (Linaria cavanillesii), herradura valenciana (Hippocrepis valentina), sombrerillos (Umbilicus gaditanus), escabiosa rupestre (Pseudoscabiosa saxatilis), la sanguisorbia (Sanguisorbia ancistroides), o las orejas de ratón (Sarcocapnos saetabensis) y numerosos helechos de gran valor como la Selaginella denticulata.

La herradura vaelncia (Hippocrepis valentina). Fuente: Alberto Caurín

Sin desmerecer a otras numerosas plantas que se encuentran en el macizo del Montgó y que tienen un enorme valor, estás serían las más representativas. Seguidamente nombraré las de mayor valor que se encuentran en el Cabo de San Antonio que es la parte marina de este precioso Parque Natural, declarado reserva natural en el año 1.993.

Acantilados en el Cabo de San Antonio y en el fondo el macizo del Montgó. Fuente: guias.masmar.net


Aquí es donde se encuentran las comunidades bentónicas, con multitud de especies de algas que crecen en las rocas y en los fondos submarinos del Cabo de San Antonio como la Cystoseira mediterranea, la parecida cola de pavo Padinia pavonica y los curiosos Codium bursa y Codium fragile. Aquí es donde se encuentra una importante comunidad vegetal formadas por la Posidonia oceanica, se trata de una planta fanerógama que colonizó los fondos arenosos del mediterráneo, muy conocida por las grandes cantidades de hojas secas, con forma de cintas de unos 30 cm., que los temporales depositan sobre las playas. Esta especie es fundamental para la buena salud de nuestro litoral, por ser responsable de uno de los ecosistemas submarinos de mayor importancia

Codium bursa. Fuente: www.taxateca.com

Enormes praderas de Posidonia oceanica. Fuente: www.vistaalmar.es


En el cabo de San Antonio podemos encontrar otra microrreserva de flora que da protección a especies como las anteriores dichas como la herradura velenciana,y otras de igual valor como especies como crucíferas (Succowia balearica), un clavel endémico que crece sólo por algunas sierras del norte de Alicante (Dianthus hispanicus), la Silene de Ifach (Silene ifacensis), el enebro marino (Juniperus oxycedrus subs.macrocarpa), alfalfa arbórea (Medicago citrina), la centaurea del Montgó (Centaurea rouyi), la correhuela valenciana (Convulvus valentinus).
El clavellet (Dianthus hispanicus) Fuente: Alberto Caurín


En la zonas de Las Rotas (donde se encuentra La Torre del Gerro y la Cova Tallada ya descritas en anteriores publicaciones) se encuentran otra microrreserva de flora donde da cobijo a especies endémicas y que son tolerables con la salinidad, que serían entre otras como las estátices (Limonium rigualii y Limonium scopulorum).
Limonium rigualii. Fuente: www.lavirtu.com

Espero que os haya gustado este viaje botánico por el Montgó, aunque es imposible nombrarlas a todas he puesto las de principal valor y las más frágiles de este precioso y singular lugar.

Os dejo un enlace de un álbum de fotos donde podréis ver algunas especies que he nombrado aquí y no he puesto su imagen, para que os familiarizéis con ellas.
-Enlace fotos Click

Un saludo y hasta la próxima!

Alberto Caurín.

Bibliografía
Apatita herbario virtual.

12/01/2.015 Fauna del Montgó. Aves Click

domingo, 2 de noviembre de 2014

La alfombra que cubre Dexo (Dexo Parte 4)


El valor botánico del espacio reside en el buen estado de conservación de las comunidades vegetales de los roquedos y acantilados costeros y en la presencia de varios endemismos y especies de relevante interés geográfico.
Vista general de la costa de Dexo-Serantes
La vegetación del área se distribuye en tres zonas en función de su cercanía al mar:
- Zona más baja y próxima al mar, ocupada por especies que se instalan en las paredes y hendiduras del acantilado como líquenes y briófitos.
Vista de la franja más próxima al mar
- Zona de pastizal y matorral costeros, situada justo por encima de la anterior, caracterizada por el perejil de mar (Crithmum maritimun) y la clavelina de mar (herba de namorar, Armeria maritima).
Vista de la franja de pradera
- Zona de vegetación que ocupa la parte más interna del área. Está constituida básicamente por un cubierta vegetal de matorral no halófilo, como el tojo (Ulex europaeus) y el brezo (Calluna vulgaris), y arbolado mixto de pinos y eucaliptos.
Vista de la franja de matorral, en primer término, y de arboleda, al fondo
La mayor parte del territorio está ocupado por comunidades vegetales de acantilado costero, donde la distribución de las diferentes especies viene determinada por la cercanía al mar. Las condiciones ambientales son especialmente difíciles, que van a influir en la vida de las especies que se instalan aquí.

En este espacio también está presente alguna especie foránea e invasora que cubre ciertas zonas del terreno, aunque por suerte todavía no se han extendido y se están llevando a cabo distintas medidas para eliminar y paliar dichas especies. 
Zona en la que se han llevado medidas para la eliminación de la invasora uña de gato (Carpobrotus edulis) en una actuación de voluntariado promovida por el CEIDA
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1. Mar del Norte: mar de maravillas

¡ AQUÍ HAY MINERAL !





El tiempo invita a darnos una escapada por el monte. Me he levantado a las 10:00 de la mañana con ganas de subir hasta las Minas de Amezketa. Es la primera vez que voy y siento que va a ser una experiencia muy agradable. No me imagino como será aquello, ni lo que me voy a encontrar por el camino, y esto todavía me gusta más. Cojo el coche y me dirijo a Amezketa, allí pregunto en el primer bar que encuentro, como se va a minas. La etxekoandre no lo sabe pero acaba de entrar un hombre con su hijo y me dice así: “pasas la iglesia por la izquierda y la segunda a la derecha, ahí es. Fijate que en la seña ponga Aralar”.

Perfecto, creo que lo he entendido bien. Asi que ahí voy, efectivamente, veo el cartel de Aralar y me meto. Llego a un caserío y ahí pierdo la pista, me paro pero no hay nadie en él, así que por intuición sigo un camino por la derecha de dicho caserío y llego a un cruce donde hay algunos coches aparcados a los lados. Me paro y aparco. Veo un cartel señalizando las minas, bien! Oigo un ruido. Son unas motos de monte; le hago una señal para que se pare y le pregunto si voy a minas por aquí y me dice que sí, le doi las gracias y empiezo a caminar. 

Señal que dirige hacia las minas (hacia la izquierda)








Desde los primeros pasos “huele” a minas, unos gruesos cables utilizados para cargar con los minerales me dicen que voy en buena dirección. Es una caminata agradable hasta que llego a un cruce. Se ve un camino cementado que viene de abajo, y justo más abajo un parking. Podría haber aparcado ahí y haberme quitado una buena caminata pero no hubiera visto los cables. Un poco más adelante veo un puente (ya me lo dijo el motorista) y lo atravieso. Ahora ya no tengo pérdida, todo es subir.
 





A mi izquierda diviso un lugar de anidamiento de Buitres Leonados. Poco a poco voy cogiendo altura y el paisaje coge visos de ser espectacular.

Buitre Leonado antes de comenzar el vuelo


Pared de nidada del Buitre, vista desde el camino

El camino es empinado en todo el recorrido, la pendiente es notable y es recomendable que el paso sea lento. Al principio la espesura forestal no me deja ver el paisaje, pero al poco rato empiezo a ver alguna cumbre a cierta distancia y con ello los primeros cables aereos junto con sus torres.


Vagón oxidado
  
Torreta que guía el cableado

 A mi derecha y acompañandome en todo el recorrido, la regata de Arritzaga, con sus aguas limpias y verdosas.





















Me estoy acercando, un pequeño giro y puedo ver las minas.


Cargadero



De las bocaminas situadas en la parte superior, llegaba el mineral al cargadero (imagen superior) en vagonetas, y de aquí bajaba a su vez hacia Amezketa mediante un sistema de cableado y poleas.


Lavadero del mineral


Sistema de poleas



Pascual Madoz en su Diccionario (1845-1850) dibuja el panorama industrial de la villa hasta mediados del siglo XX:
         “ La industria cuenta con dos buenas ferrerías; una fábrica de papel de estraza y varios molinos harineros; las minas de cobre, que hasta el año 1794 se explotaban en su monte, ocupaban muchos brazos destinados hoy al pastoreo”

Jesús Elósegui Irazusta, en su minucioso estudio sobre las minas de Aralar, deja patente la importancia de aquella empresa:
         “ Arritzaga-ko mina ha sido una interesante realización económico social, tanto más meritoria, por cuanto se desarrollo en la zona alta de Guipúzcoa (por encima de los 800 m.s.n.m) luchando constantemente con dificultades meteorológicas y naturales”.

Para hacernos una idea de las dimensiones de las explotaciones mineras de Aralar, bástenos subrayar que disponía de capilla, dos tabernas y hasta de cirujano. El sacerdote Joachim de Armendáriz a mediados del siglo XVIII fue el responsable de la salud espiritual de los mineros. A su cargo estaba la capilla de Santa Rosa. Las minas contaban asimismo con los servicios de un cirujano. Este término no tiene en el presente el mismo significado que en el siglo XVII y XVIII. Eran los antiguos practicantes. Carecían del nivel de los médicos, pero hacían de todo: curar heridas, asistir en los partos, practicar la cirugía menor, realizar sangrías…Suplían al médico titular cuando el caso lo requería. Además, estaban obligados a tener una barbería y de rasurar gratis. Una ley de 1857 suprimió la enseñanza de la cirugía. Con la desaparición del cirujano surge la figura del practicante.

En la segunda mitad del siglo XVIII estaba extendida la fama de las minas de Arritzaga. En su libro Diario de viaje a España: 1799-1800 Wilhelm Freicher von Humboldt, lingüista y político prusiano, dice:
         “Próximamente a mitad de camino hay un monte alto (parece que está refiriéndose a Descarga) sobre el que zigzaguea la muy hermosa calzada. Desde la altura superior se ven detrás y delante bellos montes; hacia atrás la cordillera Lar en la que en Ralleras hay ricas minas de cobre”.

Parece que en esta cita Lar equivale a Aralar y Ralleras Humboldt se refiere a Arritzaga.

El mayor esfuerzo para la explotación minera fue realizado por el vizcaíno Juan Tomás Rentaría y Achabal, nacido en Elantxobe en 1863. Aunque capitán de marina, como habían sido sus antepasados en nueve generaciones, tenía una manifiesta pasión por la minería. Adquirió, en compañía de otros socios los derechos de explotación a finales del S.XIX. También desplegó actividad en Zamora, Almería, Aragón, Baranbio (Araba), etc. Pero él estaba esperanzado con Aralar y compró las acciones de sus socios. Más tarde,la explotación recaerá sobre su hijo.

Presencia alemana

Con motivo de la última Guerra Civil (1936-1939) Hitler ofreció mucha ayuda al general Franco (aviones, armas, munición…), pero no fue ayuda desinteresada. Hitler deseaba contar con materiales como hierro, pirita, wolframio, cobre, etc. Los alemanes vinieron a ver la mina in-situ y después de hacer algunas prospecciones dijeron que lo dejaban por sus pobres resultados. En 1938 un tal Jáuregui, de Alegría, dueño de una explotación minera de plomo en Legorreta dice lo siguiente:

-         “No les creas nada. Puedo garantizarte que han cortado el filón en una buena potencia. Sé de buena tinta, puesto que uno de mis ayudantes ha colaborado con los dos técnicos alemanes”

Nuevos intentos

La vuelta a la actividad en los cincuenta supuso una pequeña revolución económica en Amezketa. Algunos jóvenes obtuvieron trabajo, el comercio se animó, algunas familias se encargaron del transporte de género al monte…La mayoría de los trabajadores eran gente proveniente de otras latitudes, especialmente de origen gallego. Todos ellos aprendieron las nociones básicas del euskera, pero pocos pasaron del “neska polita” (chica bonita) o “etorri etorri” (ven ven). Margarita de Goñi, que durante un tiempo se encargó de subir al monte suministros para la despensa de la mina, suele afirmar que muchos de los mineros aumentaron de peso y cambiaron de color.

Hubo varios intentos que los propios amezketarras llevaron a cabo en la busqueda de mineral en Aralar. Agunos de ellos veían en no pocos puntos fragmentos de plomo. Así pués, un ingeniero les concedió autorización para iniciar los trabajos de explotación y contaban también con permisos para disponer de munición. Los resultados nunca estuvieron a la altura de las ilusiones y sus instrumentos una espoleta, un martillo y poco más. A los tres meses de duro trabajo y apenas fruto decidieron poner punto final a su aventura.

En Honor a la verdad era fácil recoger muestras de mineral por doquier, hasta el punto que en una ocasión llamaron a un benedictino de Lazkano que tenía poderes especiales para vaticinar dónde había mineral o no. Su investigación se llevó a cabo en las proximidades de Unanbide. Sacó su reloj de bolsillo, y fue recorriendo algunos puntos de la pradera. En uno de ellos el reloj empezó a moverse. Dijo el benedictino:

-         ¡Aquí hay mineral!

El terreno no era el más apropiado para lanzar una afirmación de tal calibre. No había a la vista ninguna roca sino una capa de buena tierra. Bartolomé Etxeberria (uno de los dos amezketarras que intentaron buscar mineral sin resultado), que estaba presenciando aquellas peripecias, escéptico ante la capacidad del religioso, no paraba de decir:

-         Sí, el reloj se mueve por la acción del fraile. El movimiento lo provoca él mismo.

Días más tarde, pudieron comprobar que, en efecto, había mineral de plomo allá donde el religioso había vaticinado su existencia.

Bibliografía: Libro "Amezketa: largo y tortuoso camino", de Jose María Otermin.