jueves, 24 de febrero de 2022

Parque Natural de Urkiola - Los secretos de la niebla

Los secretos de la niebla

Urkiola ha estado siempre ligado a la mitología vasca, hasta el punto de ser incluso el origen de muchas de las leyendas que hoy en día perduran en nuestra cultura.

Cuando la niebla cubre la cima de Anboto...

Mari la Dama de Anboto es la protectora de la naturaleza y la responsable de los meteoros. Habita en una cueva ubicada en un lugar de difícil acceso de la cara Este del monte Anboto y se desplaza bajo una bola de fuego. Puede adquirir forma de planta o animal, pero suele dejarse ver con forma de mujer. La leyenda cuenta que cuando la cima de la montaña está cubierta de nubes es porque Mari está en casa. Los pastores le suben ofrendas y su animal preferido es el carnero. Entonces Mari cuida de las cosechas y del ganado, así como de la familia. Si un día os atrevéis a visitarla ¡jamás le deis la espalda! De lo contrario, cerrará las puertas de la cueva condenándoos a vivir para siempre en ese lugar.


La silueta de Mari puede observarse en el monte Alluitz.

Sugoi, es el rey del mundo subterráneo y pareja de Mari. Mitad humano mitad serpiente, y habita en la cueva de Baltzola. Es temido en todos los rincones de Euskal Herria, en los que también se le conoce como Sugaar. Cuenta la leyenda que, un día, Sugoi encarnado en un anciano manco se le acerco a un joven de un caserío y le preguntó porqué le había dejado en ese estado. El joven sorprendido, le respondió que él no había dejado manco a nadie. El anciano le recordó que hacía años el joven le había arrancado un trozo de cola a una serpiente y acto seguido, el anciano le maldijo diciéndole que desde ese momento en su caserío no faltaría ningún cojo, manco, ciego o sordo. Al parecer, la maldición se cumplió.

Cueva de Baltzola, morada de Sugoi

Las Lamiak son las protectoras de los ríos y manantiales. Son unos seres bellos y esquivos, con cuerpo de mujer y pies de pato, que pasan el día cantando y peinando sus largos cabellos con su peine de oro mágico junto al río. Muchos jóvenes de Abadiño iban al río de Atxarte, en busca de esos peines, con el objetivo de obtener riquezas y poder, pero todos desaparecían o morían en el intento.

Jentilak son unos seres muy altos, peludos y fuertes que viven en las montañas de Urkiola. Tan puros, sinceros y leales, como divertidos y juguetones, pues pasan las horas lanzándose rocas de gran tamaño. Algunos los confunden con el primer ser humano auténtico, otros dicen que Olentzero es el último Jentil que queda. Habitaban en la cueva de Jentilkoba y construían dólmenes para enterrar a sus muertos. Se les atribuye también la fabulosa construcción de Jentilzubi (puente de los Jentiles), muy cercano a la entrada de la cueva de Baltzola.

Jentilzubi

No hay comentarios:

Publicar un comentario