martes, 28 de noviembre de 2017

El agua a lo largo de los tiempos

El agua es el elemento más valioso de este Parque Natural, ya que es abundante y de calidad, y muy posiblemente, sea el motivo por el cual este sea un lugar con un rico pasado histórico-cultural.
Las formaciones geológicas que dan forma a este parque natural, compuesto en su mayor parte por rocas carbonatadas, calizas y dolomías, predominantemente fisuradas, y con un alto grado de permeabilización, hacen que cuando cae la lluvia en estas tierras, se cuelen rápidamente hacia zonas profundas donde se acumulan y terminan rebosando en forma de manantiales. Es por esto por lo que este parque natural puede considerarse un embalse subterráneo, con importantes fuentes, manantiales y cuevas, creadas por el efecto de la erosión a lo largo de miles de años y que han formado cuevas como la conocida Cueva del Agua, que en tiempos pasados era utilizada para encerrar al ganado, y que actualmente está cerrada para su protección.
Seguramente este hecho no pasó desapercibido entre los seres humanos que habitaron estas tierras hace miles de años, ya que son numerosas las huellas prehistóricas de actividad humana situadas en algunos puntos del parque, como por ejemplo, las pinturas rupestres del neolítico encontradas en cuevas situadas en farallones del parque natural.
Tampoco al imperio romano le pasó por alto la riqueza de las aguas en este lugar, ya que aprovecharon el cauce del río Beas, que tiene su nacimiento en esta Sierra, y  canalizaron el agua del rio hasta Cenes de la Vega, donde tenían ubicada una mina de oro en la cual utilizaban el agua como sistema para la rotura del macizo mineralizado.
Pero fue sin duda el legado musulmán el que nos dejó su visible huella en diferentes puntos del parque en forma de acequias, alquerías o baños árabes.
El afloramiento de agua más significativo en la Sierra es el de Fuente Grande, que se encuentra en el entorno del pueblo de Alfacar, contando con unos caudales de entre 50 y 250 litros por segundo.

Nacimiento Fuente Grande. Foto: propia.


De este afloramiento parte la acequia de Anydamar (siglo XI) que es la más importante ya que conducía el agua hasta la ciudad antigua de Granada, lo que hoy es el Albaicín. Actualmente esta acequia sigue conduciendo el agua desde Fuente Grande hasta Granada.


Acequia Anydamar. Foto: propia

En el afloramiento de Fuente Grande, si caminamos paralelos a la acequia, se encuentra el camino de los mártires, que es una ruta que transcurre junto a la acequia y que va desde Alfacar hasta el municipio de Víznar, y que a los pocos metros de iniciar la marcha, cuenta con un parque homenaje al granadino más ilustre, Federico García Lorca, que tiene en su interior  un olivo catalogado de carácter singular, un monolito con diversos poemas y una fuente.

Parque Federico García Lorca. Foto: propia

El parque se encuentra en la zona donde se cree que fue fusilado el poeta. Si seguimos la ruta podremos observar una vegetación propia de zonas húmedas y en todas las torrenteras que cruzan la acequia pasaremos por puentes y muros de piedra de la época nazarí.

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